Relaciones tóxicas: cuando el vínculo deja de ser hogar
Hay relaciones que no duelen de golpe.
No gritan. No golpean. No siempre se rompen de forma evidente.
A veces simplemente te van anulando poco a poco.
Y no sólo me refiero a las relaciones de pareja, sino a las familiares, de amistad o laborales.
En el nuevo episodio de La habitación interior hablo de las relaciones tóxicas desde un lugar distinto al habitual y del círculo que se crea cuando sabemos que un vínculo nos apaga, pero el miedo a salir parece más fuerte que el dolor de quedarnos.
Exploramos la dependencia emocional, las fantasías de "no poder sin el otro ”, el miedo a la soledad, a perder estabilidad o identidad y como el cuerpo empieza a manifestar el desgaste cuando una relación deja de ser un lugar seguro y empieza a convertirse en un lugar donde te pierdes.
Hablo de señales sutiles —las más peligrosas—: cuando dudas constantemente de ti, cuando callas para no molestar, cuando te adaptas tanto que ya no sabes quién eres, cuando el amor se confunde con dependencia.
No es un episodio para tomar decisiones inmediatas, ni para empujar a nadie a irse o quedarse. Es una invitación a mirar con honestidad qué está pasando dentro de ti cuando sostienes un vínculo que duele.
Y para abrir conciencias.
Porque a veces no se trata de amar más, sino de dejar de desaparecer.
El episodio incluye un ejercicio final de pausa y revisión interna, para empezar a decirte la verdad sin juicio ni prisa.
Si sientes que este tema te toca, te invito a escucharlo con calma, como quien entra en una habitación y se permite mirar lo que hay sin juicio.
🎧 Escucha el episodio “Relaciones tóxicas” en Spotify aquí:
Gracias por estar.
Nos seguimos encontrando en La habitación interior.
La puerta queda abierta.






















