martes, 24 de abril de 2012

34) CADAQUÉS ACOGE A "UNA MUJER CORRIENTE" CON LOS BRAZOS ABIERTOS

34) CADAQUÉS ACOGE A "UNA MUJER CORRIENTE" CON
LOS BRAZOS ABIERTOS.


Lola Muelas y todos los demás protagonistas de "Una Mujer corriente" siguen viajando por bellos rincones.
Esta vez le ha tocado a Cadaqués, con toda su magia, sus maravillosas gentes, sus típicas calles llenas de calor...Y en donde transcurre parte de la relación entre  Tom Norton, uno de los protagonistas y personajes más queridos de la novela, y Lola Muelas. 
Conocí a Mercé Cabot a través de mi primer libro "A solas". Me escribió y enseguida se estableció entre nosotras ese contacto único de los momento mágicos donde sabes que esa persona se va a quedar en tu vida para siempre. Y así ha sido, desde entonces nuestro contacto ha sido casi diario y empezó a preparar una presentación en donde ella vive, Cadaques, (Gerona).
Ese maravilloso pueblo donde el conocido pintor Dali,vivió y enmarcó su universo particular, abrió los brazos para recibirme y mostrarme todo su cariño y su mente abierta.
El lugar donde se hizo la presentación fue la Galería de arte 
Marges-U, donde Lola Muelas salió a la luz rodeada de 
cuadros maravillosos y cálidos.
Mercé me presentó como si lo hubiera hecho toda la vida 
porque desde el primer momento la complicidad que 
solemos tener surgió entre nosotras y todo empezó a fluir 
desde el corazón.
Y los niños, Xavi y Mariona nos regalaron un ramo de flores. 
A mi, como no, de rosas amarillas, mis preferidas...
Flores, significado de armonía, felicidad y amor...un símbolo
maravilloso para enmarcar una presentación de "Una mujer
corriente" en el mágico Cadaqués.

















         
                     Encuentro con Mercé y su hija "la nena" Mercé





                                   Camino de  la galería Marges-U







                              "Una mujer corriente" al lado de "A Solas"



Otra gran sorpresa, mi amiga del alma Anita que vino hasta allí
































     Gracias, gracias y gracias...sois extraordinarios!!!!!
                                     
                              ¡¡¡¡¡VOLVERÉ !!!!!!

martes, 3 de abril de 2012

33) POR QUÉ NOS PONEMOS ENFERMOS?. ORIGEN DE LA ENFERMEDAD

POR QUÉ NOS PONEMOS ENFERMOS?


En el mes de enero hice un post sobre que nos dice nuestra mente a diario y cómo nos afectan nuestros  pensamientos  en nuestro ser global.  Prometí hacer la segunda parte, el por qué nos ponemos enfermos y el significado del síntoma, pero me ha sido imposible debido al nacimiento de mi nueva novela “Una mujer corriente”. Así que pido disculpas a todas las personas que han estado esperando este post pacientemente. Ahí va el por qué nos ponemos enfermos.

La verdad es que hay muchos factores que influyen en el desarrollo de una dolencia. Si generalizamos podemos decir que están los factores médicos, los psicológicos y las frustraciones  de nuestra sociedad vertiginosa y deshumanizada.
Pero a mi me gustaría ir un poco más allá. Me acompañas?.
La enfermedad se desarrolla cuando el sistema inmunológico no puede defendernos de tantos ataques, vengan de donde vengan. El sistema inmune es como un escudo que nos defiende, tanto de los ataques internos (organismo) como externos (baterías, virus…).
Cuando bajamos la guardia se producen agujeros en ese escudo y enfermamos.
Te aconsejo que cuando llegue ese momento en el cual te pones enfermo, te hagas estas preguntas:
1.- Este problema…qué me está IMPIDIENDO hacer?.
2.- Este problema…qué me está OBLIGANDO a hacer?.
Estas dos preguntas nos llevan a la más importante:
3.- Este problema que me está PERMITIENDO hacer?.
Si eres honesto y sabes responder a estas preguntas, que a veces no son fáciles, lo reconozco, podrás saber mucho más sobre tu enfermedad, pero sobre todo, que te está enseñando, que puedes aprender  de ella.
Te recuerdo que una enfermedad es una CRISIS y que los occidentales asocian este término a CONFLICTO mientras que para muchos profesionales  la CRISIS  conlleva cambio y que es una OPORTUNIDAD.

Es el momento de hablar del  SÍNTOMA



Aparece uno, cualquiera, en el cuerpo de una persona, llamando su atención e interrumpiendo su vida diaria. El Síntoma es una SEÑAL que atrae nuestra atención lo queramos o no.
Nos INTERRUMPE y eso nos produce una MOLESTIA.
El OBJETIVO entonces es ELIMINAR la molestia.
Pero resulta que el ser humano no quiere ser molestado y aparece una LUCHA contra el SÍNTOMA.
Esta lucha exige atención y dedicación, y esto es igual a energía, tiempo, dinero…
Os acabo de decir que el Síntoma es una señal que atrae nuestra atención.
Pongo un ejemplo para que se entienda mejor:
 Imagina que vas en tu coche y de repente se enciende una lucecita en el tablero, hay un indicador luminoso que te avisa que algo en tu coche no va bien. Seguramente en cuanto puedas pedirás a alguien que entienda a que lo mire y te diga que le pasa exactamente al coche, ya que la luz, solo es la señal de que algo en él no va bien.
El indicador luminoso en nuestro cuerpo es el SÍNTOMA ,  expresión VISIBLE de un proceso INVISIBLE que nos avisa que debemos parar y que nos obliga a indagar.
Es tonto enfadarse con el síntoma, tanto como hacerlo con la lucecita del  coche y absurdo también el intentar eliminar el síntoma impidiendo su manifestación. ¿Se te ocurre acaso quizá cambiar la bombilla que se ha encendido para que deje de molestarte en lugar de indagar de qué te está avisando?
No hay que suprimir el SÍNTOMA si no la CAUSA.
La causa de muchas de nuestras enfermedades tiene que ver con esas emociones enquistadas que no hemos trabajado, elaborado y transitado y que se proyectan en nuestro cuerpo poniéndose enfermo o desarrollándose cualquier síntoma o patología.
El miedo, por ejemplo, es una de las emociones que suelen colocarse en nuestra columna vertebral, cada parte de la columna va a tener una correspondencia con un problema emocional. Muchas veces preguntamos al paciente a qué tiene miedo y no sabe descifrarlo concretamente o cree no tener ninguno. Pero si indagamos en nuestro inconsciente emocional tendríamos una lista de posibles miedos relacionados con una lesión de espalda. Por ejemplo:

- Miedos no reconocidos
- Miedos inconscientes
- Situaciones no resueltas
- Miedo al fracaso
- Miedo a no ser reconocido personal o profesionalmente
- No poder desprenderse del pasado
- El peso de la vida
- Viejos rencores no reconocidos por el inconsciente
- "Yo puedo con todo" que se traduce en llevar demasiada     carga y demasiada responsabilidad
- Rigidez, falta de flexibilidad, por eso se puede quedar "clavado"
- Dejar lo viejo que no sirve y desprenderse de ello
- Obstinación y querer tener siempre la razón
- Miedo al cambio

Situaciones pasadas no trabajadas ni superadas que se han quedado como patrones instaurados inconscientes de miedo a algo concreto y que ahora, el el presente, se activan por una situación nueva.
Son reconocidos por una situación grabada en el inconsciente. O sea, tengo miedo, pero no se a qué. Esto hace que se activen las zonas físicas donde ese antiguo miedo se quedó enquistado.


En suma:
La enfermedad nos indica que la persona  ha dejado de estar en orden o en armonía. Algo falla. La conciencia ha reparado en que, para estar sanos, nos falta algo. El síntoma nos avisa de eso.
Cuando la persona comprende la diferencia entre síntoma y enfermedad, su actitud y su relación con la enfermedad cambian. El síntoma deja de ser el enemigo al que hay que destruir y descubre que puede ser un aliado para encontrar lo que le falta y así vencer la enfermedad.

QUÉ SE PUEDE HACER ENTONCES?

De entrada empezar a entender que el síntoma puede ayudarnos a subsanar nuestras faltas para sanarnos. Aunque a veces lo más cómodo es vivir engañados. Pero no por cerrar los ojos ni hacer oídos sordos haremos que el síntoma desaparezca.
ES NECESARIO ABRIR LOS OJOS!!!!!!!!!!
No hay que cambiar nada, SOLO NUESTRA VISIÓN!.  Lo más difícil del ser humano. 



Así que a partir de ahora cuando algún síntoma te llame la atención intenta mirar hacia dentro y descubrir exactamente de qué te está avisando.

Ya lo decía Goethe, poeta, dramaturgo y científico alemán:
"La enfermedad me ha enseñado cosas que sin ella no hubiera aprendido jamás"