jueves, 6 de junio de 2013

62) MOMENTOS


"VIVE TUS MOMENTOS COMO SI FUEREN ÚNICOS, PORQUE LO SON...
VIVE TUS MOMENTOS COMO SI FUERAN LOS ÚLTIMOS, PORQUE LO SON...
VIVE TUS MOMENTOS COMO SI EN ELLO TE FUERA LA VIDA, PORQUE SON TU VIDA..."




Hoy me he propuesto ser un testigo de mi vida, vivir el momento como si solo existiera eso, una espectadora del mundo que me rodea, esté donde esté y haga lo que haga...
Son los momentos del ahora, lo presente, la atención fijada solo en lo obvio, en lo que hay, sin pasado ni futuro.
Y  abro los ojos, en este vagón cualquiera...últimamente la vida me está llevando a subirme a muchos vagones.
Y me centro en las caras, las miradas que me rodean.
Cuatro amigos jubilados que se van de excursión, felices, parlanchines, es como si hiciera una regresión en el pasado y los viera en el autocar cuando eran niños camino de una aventura, impacientes.
Con las mismas gorras para el sol, sus cámaras de fotos colgadas al cuello, su bolsita de comida, su ilusión, me indican que lo único que los diferencia de esos niños que fueron son los años, las arrugas, las canas y la sabiduría.
Hablan sin parar y me entero de sus vidas, de esos Momentos que como eslabones de una cadena les ha traído hasta este presente. A este Momento.
Cierro los ojos...para irme a otro Momento.
Giro la cabeza a la izquierda y allí está mirándome fijamente. Un chico de color, está de pie al lado de la puerta del vagón agarrando a una bicicleta, sus ojos negrísimos me siguen mirando, me escudriñan, De repente me sonríe, una dentadura blanquisima me saluda, y yo se la devuelvo.
Vuelve a esconderla y mira al frente  por la ventana, mientras el tren se desliza velozmente y él se pasea, sin ver, por los paisajes que corren en el exterior. Pero no está aquí, su cuerpo negro, su camiseta y pantalón negros, su bicicleta negra, su mochila, si que están, pero su mente, su corazón, están en otro lugar, lejos, no aquí, no en este Momento. Y me imagino mil motivos que marquen ese rictus de tristeza y lejanía en su cara.
Una fuerza irrefrenable me empuja para ir hacia él y preguntarle su nombre, saber sobre sus raíces, de dónde viene, como llegó y como fueron sus Momentos.
Pero una mano invisible me retiene, hoy solo soy una observadora de Momentos.
Cierro los ojos de nuevo para irme a otro Momento. Vuelvo a abrirlos y me llevan a una mujer indígena de unos 30 años, Perú?. Ecuador?. Su cara redonda y su piel mestiza mira por la ventana, mientras se come a mordiscos una gran naranja que aromatiza todo el vagón. Va mal vestida, despeinada e imagino que sus Momentos no han sido muy agradables. Aunque también mi mente imagina Momentos en su vida de risas, con su familia y en su país, en sus montes y ríos...Se limpia el jugo de la naranja que le cae por la barbilla con la mano y luego esa mano se la limpia en el asiento...
Y de repente, llega otro Momento. El chico de la bicicleta ha decidido poner música de su etnia a todo meter para alegrar ese corazón y esa cara tan tristes. Tatararea, es su Momento.
Pero eso altera a los cuatro jubilados que empiezan a decir en voz alta (para que se entere el muchacho) que eso no se hace, que esa música es insoportable, que es una vergüenza...
Los ojos intensos y oscuros del ciclista los mira, y luego se clavan en los míos, los míos en los de él, y me explica sin palabras todo su sentir, porque me llega.
Entonces, es él, el que da un paso y me pregunta como me llamo.
- Ari
- Apago la música?.
Ahora ya es mi Momento, hasta un desconocido me pregunta que tiene que hacer, pero no se lo voy a poner tan fácil.
- Tú mismo, eso es cosa tuya.
Me sonríe con esa sonrisa blanca deslumbrante y la apaga. Me sigue mirando.
- A ti no te molestaba?
- No
- Por qué?
- Porque era tu Momento y he aprendido a no interferir en los Momentos de otros.
Los jubilados también me sonríen y cuando el chico vuelve a su ventana, el que se había quejado más me dice "gracias".
Hoy he decidido ser tan solo una observadora de la vida, de cada Momento que tenga ante mi. Y aún a pesar de no hacer nada, tan solo VER, he recibido, sin proponérmelo, miradas, sonrisas, palabras y agradecimiento.
Por eso es el Momento de mirarme por dentro, de Ver en mi, cual es el Momento del Ahora.
Miro por la venta, el verde de los campos, los árboles, el azul del cielo y el sol que lo alumbra todo me ayudan a centrarme, a escucharme...Me siento tan viva, como si tuviera la capacidad de absorber todo cuanto me rodea, como una esponja, sin interferir en mis emociones, pero si potenciarlas, asentarlas.
El chico de color va a bajarse del tren. Me mira y me pregunta.
-Qué escribes?
- Momentos.
No creo que lo haya entendido.
- Tienes unos ojos muy bonitos.
- Gracias.
Y ese Momento con él desaparece. Vuelvo al mío.
Sonrío porque también es importante tenerme a mi sola para compartir mis Momentos, quién los iba a sentir como yo los siento?. 
En la próxima parada he de bajarme, así que voy a dejar de escribir.
Me preparo para vivir en unos instantes Momentos únicos de un mundo sutil donde pocas personas entran. Un mundo donde estoy aprendiendo a ir más allá de los sentidos habituales, a VER donde pocos pueden ver. Y en esto también soy privilegiada. Son Momentos diferentes y únicos, que se escapan de lo racional, de ese cortex cerebral que siempre busca explicaciones. Porque en ellos,solo existirá el corazón.
Y esos Momentos también están en mi vida, también existen.
Los acojo aunque  a veces el miedo a lo que pueda descubrir en ellos me visita.Pero soy una chica valiente que ha vivido intensamente cada eslabón de esa cadena llamada Vida. No se vivírla de otra manera. Así que me preparo a bajar, recojo el boli, cierro la libreta, cierro esos Momentos vividos en ese vagón de tren para retenerlos solo en mi memoria, quizás también en mi retina y me dispongo a meterme de lleno en ese mundo sensitivo que no parece real, pero que también es tan real como la vida misma.
Llueve y no llevo paraguas, pero tampoco me importa, hace tiempo que la lluvia me traspasa, que la recibo como una señal tan clara como las que dentro de un rato recibiré sin pestañear.
Las señales están ahí para descifrarlas y llenan los Momentos sin que apenas les hagamos caso.
Yo hoy, voy a seguir siendo valiente y voy a recibir lo que tenga que ser como un gran regalo, como el gran Momento de hoy. Y solo por eso...me siento más viva que nunca..."




domingo, 26 de mayo de 2013

61) SAN JORDI 2013

61) SAN JORDI 2013



De nuevo llega San Jordi, el día del libro y de la rosa en Cataluña.
Las calles se pueblan de tenderetes donde los libros se muestran a centenares y las rosas de todos los colores engalanan las calles. Es bonito ver a tanta gente pasearse con rosas en la mano, y lo más hermoso es que no solo recibes esas maravillosas flores de tu pareja, si no de tus hijos, de tus hermanos o amigos.
Es un día bello donde las sonrisas también se pasean acompañadas de esos libros.
Este año, por tercer año consecutivo, (quien me lo iba a decir a mi), yo también me he paseado para firmar en dos lugares maravillosos donde siempre me han acogido con cariño y alegría:
Cadaqués (Librería Rahola) y Palamós (Librería La Gavina).
 Así que ese día el sol quiso acompañarme para compartir con todos los lectores que vinieron a conocerme, unos, y a reencontrarme, otros, y firmar ejemplares de "A Solas" y "Una mujer corriente". Dos libros que me han dado tantísimas satisfacciones, alegrías y momentos mágicos.
Gracias a todos por estar ahí, por seguir leyéndome y  esperar, impacientes, mi próximo libro, que ya está en camino.
Gracias a Cadaques y a Palamos , por esperarme con los brazos abiertos y ser tan generosos.
Mil veces gracias!!!

                                   CADAQUES. LIBRERÍA RAHOLA


    UN PRIVILEGIO FIRMAR AL LADO DEL MAR EN ESTE INCOMPARABLE PAISAJE





     UN REGALO INESPERADO Y MARAVILLOSO DE XAVI


SONIA SALA ME HIZO ESTE ESPEJO RECUERDO DE SU CARIÑO Y DE LAS PLAYAS DE CADAQUES


















                               PALAMOS (LIBRERÍA "LA GAVINA")












CON LA CAMISETA DEL CLUB DE FANS "LOLA MUELAS". QUE DETALLE MARINA!
                                       GRACIAS!!!!





jueves, 25 de abril de 2013

60) LA NOSTALGIA

                             
                                                   LA  NOSTALGIA





Camino tranquila por una estación de tren...últimamente estoy cogiendo muchos entres en mi vida.
Así que me paseo hasta que mi vista se para en una fotografía del McDonald's: la cajita del menú para niños, el Happy Meal...y un sinfín de recuerdos se despiertan. Estaban muertos?. No, estaban anestesiados, esperando que algo los despertara porque se sentían prisioneros en el olvido.
El baúl cerrado a cal y canto se abre...y de ahí salen, como recién nacidos, esos recuerdos disparados.
Uno detrás de otro, resplandecientes...esa cola para buscar esa hamburguesa con juguete incluido, la sorpresa de mi hija abriendo esa cajita de cartón, sus rizos rubios enmarcando su cara y cayendo por la frente, sus ojos como platos. Nosotros observándola, mirándonos, riendo.
El pequeño sigue a su hermana, abre sus tesoros y juega con ellos mientras el ketchup baja por su barbilla.
Más risas, y más recuerdos que fluyen sin prisa y sin pausa.
Y por arte de magia el pasado se convierte en presente, o yo tengo la capacidad de trasladarme al pasado, porque se convierten en uno.
Todo fluía, todo era fácil, como si el día a día transcurriera por un raíl sin piedras que hicieran imposible descarriar nuestra vida. Hermosa, llena de luz y alegrías. Sin dolor.
Así que me paseo un rato, mientras mi corazón se encoje porque sabe que es una fantasía, por esos parajes que reconozco como si estuviera en ellos. 
Como si el tiempo no hubiera pasado, como si ÉL estuviera aquí, como si mis adorados niños no hubieran crecido.
Alimentos esos recuerdos, y con ellos me nutro a mi misma, me crezco, me siento afortunada.
Río por dentro como una loca con ellos, con sus juegos, sus palabras y sus miradas. Me empapo de nuevo de su amor.
¿Quién dijo que era mala la nostalgia?.
Tampoco importa si con ella te visita la tristeza y te pellizca para que vuelvas a la realidad y te des cuenta en un segundo fugaz que de aquello ya no queda nada.
Pero queda mucho...
La esencia, esos recuerdos que te dan vida, el aprendizaje de lo vivido, esos tesoros que también llevamos en nuestra mochila emocional y que te recuerdan que eres una persona privilegiada por tenerlos, que tu historia es hermosa, que la vida es tan frágil como un cristal de bohemia y que puede romperse en tan solo un segundo.
Y que cada día debes vivirlo como si fuera el último.
De nuevo viajo en el túnel del tiempo y a la velocidad de la luz llego al ahora. Miro a mi alrededor, a mis hijos que ya son adultos, a un vacío que ha quedado, me miro a mi misma y me doy cuenta que todo lo que se muestra es porque hubo ese pasado, porque tuvimos que transitar ese proceso, porque caminamos por ese camino.
Somos el producto de todo eso. Somos lo que somos ahora porque un buen día iniciamos un camino que sigue...
La nostalgia llega cuando menos lo esperamos, a mi, con un anuncio del McDonald´s en una estación de tren, puede que a ti, con una canción, o un paisaje, un olor o una fotografía...pero cuando te llegue, no huyas de ella, deja que te invada por unos minutos para darte cuenta de lo que fue y lo que es todo.
La nostalgia siempre es buena, si sabes vivirla así...aunque te inunde los ojos y te encoja el corazón...






























martes, 19 de marzo de 2013

59) RELATO: MI DOLOR


59) RELATO: MI DOLOR





“El corazón no muere cuando deja de latir,

muere cuando los latidos ya no tienen sentido”




Qué es el dolor?.
Dolor es una sensación molesta, aflictiva y por lo general desagradable en el cuerpo o el espíritu. Puede tratarse, por lo tanto, de una experiencia sensorial y objetiva (el dolor físico) o emocional y subjetiva
 (el dolor anímico).

Los seres vivos que cuentan con un sistema nervioso pueden sentir dolor ya sea por una causa interior o exterior.

Sin embargo el dolor emocional, no requiere de una causa física. Nos pueden partir el corazón, destrozar el alma con cualquier cosa que nos duela.

El relato de hoy habla de los dos dolores, el físico y el emocional.

Conozco a Gloria desde hace muchos años. Es una mujer fuerte, llena de vida y de coraje que tenía un sueño, dejar el trabajo e irse a Oxford a vivir. 

Después de mucho batallar con todos los inconvenientes que era dejarlo todo, trabajo, família y amigos, Gloria cumplió su sueño y se fue a vivir allí, sola, para empezar un nuevo camino.

Pero la vida convirtió su sueño en una pesadilla y tuvo que volver por culpa de un ictus .

Aquí, de nuevo en casa, se encontró con otro dolor mucho más duro.

Se muy bien lo que para ella ha significado, a todos los niveles, escribir su historia, su dolor.

Por eso, te doy las gracias por ser tan valiente, por mostrarte y expresar el dolor de tu cuerpo, tu alma y tu corazón.

De nuevo la superación del ser humano llena este blog para darnos esperanza y un sentido a ese túnel del que siempre salimos.

Gracias Gloria!

Hagamos que los latidos de nuestro corazón tengan sentido, precisamente, para sentirnos vivos.





Mi dolor
Por fin ayer , 16 de marzo, después de casi 3 años, conseguí que unas breves lágrimas afloraran a mis ojos y sollocé, es el cambio de era?, no, es que por fin he desbloqueado en mi cerebro algo que bloquee consciente o inconscientemente cuando tuve el ictus hace tres años.
Cuando una está tirada en la cama de un hospital no ve espejos, pero unas 30 horas después de mi ictus cuando llegó mi familia y les veía llorar, sobretodo recuerdo a mi hermano llorando, empieza a tomar una breve consciencia de la situación. Y eso que , cuando tuve el ictus el día anterior, obviamente no era consciente de que era, pero si muy consciente de  que me podía ir y tuve la fortaleza de decir, si me tengo que marchar no tengo nada pendiente con nadie, y la gente a la que quiero ya lo sabe. Soy una persona valiente que asume y responde bien ante las adversidades del camino. Pero que duro es ver el dolor de quien más te amaba, no estaba preparada para eso. Me cargué en la mochila con la culpa por el dolor provocado. Hasta que no llegué a la pnl y descubrí que la culpa no existe, fue malo.
Cuando hablo del universo me tienen un poco por loca, pero claro cada uno vive y siente a su manera. Después de 15 días en un hospital de Oxford los médicos me dejaban trasladar a otro hospital, obviamente, y aquí si con un dolor consciente, yo me quería quedar en Inglaterra y aunque lo verbalicé varios días, sabía de antemano que había acabado mi tiempo allí.
 Volé en vuelo regular y directa al hospital de Bellvitge en Barcelona, donde me esperaban, pero estaba tan recuperada, en Oxford empecé a recuperar rápidamente y a hacer rehabilitación, que enseguida me fui a casa, no obstante pasé una noche y parte del día allí, quién me iba a decir a mí entonces que mi amiga, mi hermana del alma enfermera de Bellvitge que obviamente me vino a ver enseguida en el hospital, justo un año más tarde iba ella a irse para siempre, otro gran dolor, Pili ha sido una persona muy feliz con una vida plena, aunque ciertamente irte a los 42 años es una tragedia, cuesta entender y aceptar muchas veces las cosas que pasan en la vida.
Seguro que esté donde esté ahora es muy feliz y ve crecer a sus tesoros y manda mucha energía a su viudo y a sus padres. 
No me pude despedir de ti,  en ese momento era tan grande mi dolor que no podía, pero pude hacerlo con Araceli mucho tiempo después con la técnica de la silla vacía en su consulta.
Cuando después de tu entierro en la misa Carmen, gran amiga nuestra también de toda la vida, me pidió que escribiera algo y leyera , lo hice con todo el dolor de mi corazón y seguramente casi no se me entendió lo que dije y una de mis manos estuviera cogida a mi llamador de ángeles que me sostenía para superar el momento, pero lo pasamos.
Ahora tengo necesidad de recuperar lo último que le regalé, un libro de Murakami y que justamente adquirí el día que Araceli  presentaba "A Solas". No sé porqué, consciente o inconscientemente, algo me llamó para comprarle ese libro, quizá le puse una dedicatoria especial o es el contenido del libro, tengo que buscarlo en su casa porque no recuerdo ni el título del libro. Pero es que me produce tanto dolor aun ir a su casa, siempre que bajo a Sant Feliu intento ver a sus padres- vecinos de mi madre- y a las niñas, pero sólo he sido capaz de ir a su casa dos veces, he pasado tanto tiempo con ella ahí  que se me arruga el corazón.
 El viernes estuve en Sant Feliu compartiendo la tarde con ellos, y comenté lo del libro, después de semana santa lo iré a buscar. Espero encontrarlo, si no es así es que realmente no toca y busco una información que ya tengo y no necesito.
Después de esto me han pasado otras cosas que han sido también piedrillas en el camino pero que he superado ya también.

Cada cosa que nos pasa en la vida es para hacernos más fuertes. Por cierto, Lola Muelas, la protagonista de "Una mujer corriente" me ha enseñado que tengo que tirar la basura todos los días, algo que yo no hacía y ahora llevo mucho mejor. He regalado el libro y también he compartido después el que compré para mí, hay que dar salida a todo lo que nos ayuda a seguir creciendo.

                                                        Gloria Roy         

lunes, 25 de febrero de 2013

58) RELATO: "LA FLOR MÁS BELLA DEL JARDÍN DE LAS ALMAS"



En nuestra sociedad la muerte es algo que tememos. ¿Cómo no vamos a tenerle miedo cuando arranca la vida de las personas que amamos?.
Sin embargo, deberíamos saber y darnos cuenta, que la muerte es algo que nos acompaña desde que nacemos y que aunque le demos la espalda y no queramos saber nada de ella, cuando llega nuestra hora, no podemos escapar.
A veces no avisa y nos agarra de la solapa en un segundo inesperado, para nosotros y para nuestros seres queridos. Otras, tenemos la suerte de tener tiempo para despedirnos con paz de las personas que se marchan. Porque así deberíamos hacerlo, dejar marchar cuando llega su hora, a esas personas y cuidar con mimo las heridas que abre esa perdida.
Los duelos, duelen. Pero esas heridas se cierran. Y cuando podemos pensar en esa persona que ya se ha marchado con una sonrisa y reviviendo todo lo hermoso que nos dejó en herencia sin dolor, esa herida está cerrada, aunque siempre exista en tu corazón, ya ha dejado de escocer.
Y recuerda que las personas mueren cuando dejamos de recordarlas.
Desde aquí un pensamiento bonito para la amiga de Veronica, ya que todavía sigue viva en todos  los corazones que la amaron


Hola Araceli.
Te hago llegar un cuento que le escribí a mi mejor amiga el año pasado.
Es una de las mejores personas que he conocido en la vida y no es porque fuera mi amiga, si no porque era una persona llena de luz que todo el mundo quería.
A finales del 2011 le diagnosticaron un cáncer de páncreas y en menos de cinco meses acabó con su vida.
Para su cumpleaños le regalé un albúm de fotos junto con este cuento. Desafortunadamente no acabó la historia bien, pero creo que fue uno de los mejores regalos que le pude llegar a hacer. Porque a sabiendas las dos que esta guerra la tenía perdida, ella nunca dejó de luchar.
Espero que te guste.
Besos!
Veronica Martinez



"Había una vez una flor muy hermosa y única en el  jardín de las almas. Todo el mundo la visitaba porque lucia radiante y llena de vida durante todo el año. Ella siempre estaba  contenta y era muy quería por sus compañeras de jardín, pues la consideraban una gran amiga y disfrutaban todos los días con sus risas y sus sabios consejos. Con ella en el jardín  de las almas reinaba la harmonía y la buena energía, hasta el sol brillaba más intensamente para que ella creciera tan bellamente.
Un día la flor empezó a encontrarse mal, se sentía desganada y no tenía el brillo de siempre. Todo el mundo le preguntaba que le pasaba y empezaron a preocuparse por ella las demás flores. Iban pasando los días y nuestra amiga no mejoraba, cada vez estaba más triste, más débil y se le iban cayendo las hojas. Sin ella el jardín ya no era lo mismo…  A los pocos días la flor descubrió que era lo que le pasaba, un gusano se estaba apoderando de ella, no paraba de inyectarle veneno para que cada vez se sintiera peor.  Angustiada, decidió hablar con el gusano.
-         Flor: Hola Señor gusano, ¿Porque no para de inyectarme veneno? ¿Porque está usted tan enfadado conmigo para querer matarme?
 El gusano sin mirarla le dijo, en tono seco, no me gusta que brilles y que todo el mundo te quiera, este será tu fin acabare contigo.
La pobre flor intento desesperadamente convencer al gusano para que la dejara tranquila pero no hubo forma de  que este lo hiciera.
Al verla llorando desconsolada, sus amigas se acercaron a ella y esta le conto la conversación con el gusano. Las amigas se pusieron de acuerdo para idear un plan para acabar con el gusano, decidieron pedir ayuda a todos los seres que habitaban en el jardín de las almas y a la madre tierra. No podían dejar que un mísero gusano envidioso acabara con la belleza  de la flor y con la alegría de todo el jardín.  Poco a poco fueron llegando animalitos, flores  y plantas de los parques  vecinos. Fue así como se empezó  a lidiar una guerra contra  el señor gusano,  que este furioso se  agarraba con más fuerza e inyectaba más veneno a la flor.  Ella cada vez más debilitada, intentaba sacar sus últimas fuerzas para mantenerse viva y luchar contra él.  Cada vez más fueron llegando nuevos refuerzos para atacar al gusano, después de mucho esfuerzo y de una gran lucha este murió. 
Poco a poco la flor fue recuperando las fuerzas hasta llegar a ser la flor hermosa que había sido siempre. Al cabo de unos meses, cuando se encontraba totalmente recuperada y en el jardín de las almas volvía a reinar la  harmonía y la buena energía,  la flor decidió montar una gran fiesta de agradecimiento a todos lo que habían hecho posible combatir al gusano.
Gracias al amor, a la fortaleza, al coraje y la unión de todos consiguieron que la flor volviera a brillar de manera deslumbrante y que el jardín se llenara de luz y de vida otra vez."

jueves, 21 de febrero de 2013

57) RELATO: "QUIERO A MI NIÑA INTERIOR"


57) RELATO: "QUIERO A MI NIÑA INTERIOR"




Cuando crecemos nos pensamos que con la edad, nuestro niño interior se queda en el pasado.
Pero como ya expliqué en el capítulo de " Hay que vaciar nuestra mochila emocional", esa infancia, haya sido como haya sido, nos acompaña y con ella, ese niño o niña feliz, o marcado por las circunstancias.
Esa parte nuestra, tan importante, pero que olvidamos con tanta facilidad, está con nosotros dándonos luz o sombra. Porque cuando somos pequeños lo que recibimos del exterior lo hacemos nuestro, nuestra inocencia, nuestra ingenuidad, esa que cuando vemos a un peque nos maravilla, hace que nos creamos lo que vemos, sentimos, vivimos...
Es muy importante cuando hemos tenido una infancia marcada por la desgracia o el dolor, enfrentarnos a la herida que nos la produjo, mirarla descaradamente sin miedo, sin que nos asuste ya más ese fantasma que nos ha perseguido siempre, dejándonos muchas veces paralizados y sin entender qué nos pasa ahora, que ya somos adultos.
Nos pasa que hemos crecido en el D.N.I. pero nuestro niño interior aún sigue atemorizado, dolorido y sin saber que hacer. Cuando lo atendemos, lo cuidamos, mimamos y protegemos, esa parte nuestra se siente tranquila y nos damos cuenta del regalo tan maravilloso que nos puede aportar.
Es el caso que hoy nos cuenta Esther, como, de una infancia marcada por el trauma, se puede sacar lo positivo de esas heridas y como esa niña interior también nos da la fortaleza, coraje, amor e infinitos tesoros que antes no veíamos.
Para ello, hay que ser tan valiente como ella y decir al mundo, ya sin miedo "esta es mi historia, estas fueron mis heridas...".
Gracias, Esther, por dejarme acompañarte en tu proceso, por coger mi mano, sin conocerme, por caminar juntas un trecho del camino. Juntas hemos crecido.
Ahí va el texto.


"Hoy aprovecho estas líneas que nos concede Araceli en su blog, para dar las gracias a aquella niña que un día fui....

Mi nombre es Esther y nací en el seno de una familia desestructurada. 
Mi madre pasó muchas temporadas enferma, y como consecuencia de su depresión, se encontraba presente, pero siempre ausente.
Mi padre hacía lo que podía, pero desgraciadamente no era suficiente.
Tengo el recuerdo de estar siempre enferma, vómitos, dolores musculares, dolor de cabeza, cansancio, porque era celíaca y no me lo diagnosticaron hasta la edad adulta, y para rematar la jugada, mi hermano mayor abusó de mi sexualmente...

Te doy las gracias a ti,mi pequeña Esther, por sobrevivir a una infancia marcada por el dolor, por el sufrimiento, por los abusos.
Te doy las gracias por no rendirte jamás, por levantarte cada día pese al dolor de tu cuerpo y al dolor de tu alma.
Te doy las gracias por tu maravillosa sonrisa, porque pese a todo, nunca perdiste el buen humor.
Te doy las gracias por agarrarte a la Vida con uñas y dientes, por amar a la vida con todo tu corazón.
Te doy las gracias, porque de ti, mi pequeña Esther, esa que una vez fui, he heredado una gran fortaleza, coraje, y un regalo maravilloso, un corazón lleno de amor.
Gracias infinitas, mi pequeña, porque cuando me miro al espejo, ya no veo una niña asustada, víctima de una infancia difícil, si no que veo a una mujer extraordinaria, con muchas guerras ganadas y con muchas herramientas para enfrentarse a la vida y poder vivirla plenamente.
Gracias."






























lunes, 18 de febrero de 2013

56) RELATO: MI PERDÓN.







Cuánto hemos oído hablar de perdón verdad?
Y qué fácíl es poner siempre la culpa y la responsabilidad en el otro y sentir rencor hacia otro sin mirarnos nuestro propio ombligo verdad?
Perdonar es disolver el rencor que siento hacia quien me hirió.
Perdonar es cerrar una herida limpiamente y por muy grande que sea esa herida dar puerta al resentimiento, ya que este nos daña a nosotros mismos más que al otro. Lo vamos cargando en nuestra mochila emocional y cada vez nos pesa mas.
Así que nos movemos entre el "te perdono o me perdonas".
Pero existe otro tipo de perdón que pocas veces vemos, porque es más fácil ver la paja en el ojo ajeno, que es el perdonarnos a nosotros mismos.
Hay que ser muy, muy valientes para mirarnos por dentro y ser capaces de reconocer, a pesar del dolor que nos cause, del daño que hemos hecho a otro o a nosotros mismos.
Ya sin buscar excusas que siempre ponemos en un tercero, ya sin motivos para seguir huyendo de nosotros mismos y de nuestra conciencia. Humildes para reconocer que negra es nuestra sombra a veces, como somos capaces de herir sin quererlo ver a otros corazones hasta desangrarlos.
Porque solo reconociendo nuestras acciones, nuestras propias mentiras podremos vivir en paz sin tener que llevar ese disfraz confeccionado a nuestra medida para mostrarnos al mundo para que vean lo maravillosos que somos.
Recuerda que solo perdonándote a ti mism@ puedes sentirte libre y puedes perdonar a los demas.
Aquí tenemos este relato de Mari, una mujer muy joven y valiente que se ha enfrentado consigo misma y ha encontrado esa luz que desprende en cada una de sus palabras.
Ojalá, todo el mundo pudiera ser capaz de hacer este acto de generosidad y coraje hacia uno mismo.
Gracias por liberarte y ser capaz de mostrarlo al mundo sin temor. 
Ya eres libre!
Un beso inmenso mujer extraordinaria!



"He andado por sendas oscuras. Me he perdido por selvas sin salida. Me quedé con las peores sensaciones.
Las metí en mi cuerpo y las expandí.
Tuve las mejores compañías y las rechacé. O simplemente no las supe disfrutar.

Mi madre como madre, mi madre como alma hermana ya en su hogar, se que me comprende. Se que me quiere.
No hace falta pedir perdón. Me perdono. Aunque quizá tampoco hacía falta, porque mi lección fue su lección. 
Porque mi ataque a mi misma dolió.
Pero a ella no. Porque ya es perfecta. Todo lo entiende, siente lo mejor. Está completa y no hay lugar para el rencor.
Me lo he quedado todo.
Aquí si se guardan los dolores. Las culpas. Los reproches. Los tengo todos para mi. Pero hay que dejarlos volar.

Mi hija. Ese ser tan perfecto que vino a sacarme de la oscuridad. Que llegó para necesitarme en cuerpo y alma. Que me dio una ilusión. Un por qué luchar. Un por qué vivir, por qué sonreír. Que tan débil necesitaba mis brazos. Y tan fuerte que me protege de los dolores.
También en muchos momentos no estuve a la altura, mi niña...Mamá te pide perdón porque eres lo que más quiero en esta vida.
Y hubo momentos en que continué por sendas oscuras contigo en mis brazos. Y tú seguías sonriendo y dándome consuelo. Eres un regalo divino.
Se que tú también me perdonas, porque en el momento que decidiste que yo sería tu madre, sabías que venías a sacarme de la jungla.
Se que era uno de tus propósitos y las dos aprendimos la lección.

Ahora camino bajo el sol, bajo la luz, la luna y las estrellas. Tú, mi niña, a mi lado. Y mamá desde el cielo observando y amando.

Pero algo se ha quedado enquistado. Se ha formado una pequeña bolita en mi memoria. En mi aura. En mi alma. Hay algo que me ciega, me niega y no me deja avanzar.
La culpabilidad me retumba por dentro. Yo no me lo perdono. Todo lo contrario. Soy rencorosa conmigo y me fustigo una y otra vez. Me ataco y menosprecio una y otra vez. Y esto me frena y bloquea.
Si lo mantengo en mi, se crecerá. En vez de crecer yo, crecerá mi culpa, mis sentimientos nocivos hacia mi. Los que me dicen que no soy capaz, que no merezco nada.
Yo he decidido mi castigo. Me lo he impuesto.
Pero yo decido hasta donde, y no quiero que me afecte mas...quiero crecer y hacer grandes todos mis buenos sentimientos, todas mis posibilidades. Quiero fomentar mis virtudes, ver la luz desde la luz, no desde la oscuridad.
Sacar todas las sombras escondidas en la memoria.
Me veo a mi misma de pie en un escenario blanco, radiante. Y a mi misma también arrodillada. Las dos...Yo y yo...La culpable de rodillas, la bondadosa y poderosa en pie.. Yo arrodillada llorando, pidiendo perdón una y otra vez...lo siento...lo siento...lo siento...Y yo benévola, llena de fuerza y compasión toco mi hombro culpable. Pongo la mano sobre mi cabeza atormentada y me digo:
YO ME PERDONO.
Ya he sufrido bastante, llora todo lo que tengas que llorar, pero no para regocijarte, si no para limpiar tu alma, tu aura. Saca las lágrimas negras que te oscurecen. Saca todo el dolor enquistado y déjalo marchar. Ábrele la puerta y sácalo a patadas, porque nadie más que tú te culpa, nadie más que tú te priva de la felicidad. Nadie más que tú te prohíbe la plenitud.
Vacíate de cargas negativas que te imposibilitan. Vacíate de rencores.
Y cuando estés limpia y vacía respira y siéntete de nuevo. Entonces se consciente de cada acto de bondad, de fuerza de superación y grábalo en ti igual que guardabas lo negativo.
Porque tú eres eso. 
YO SOY ESO. YO SOY BONDAD. YO SOY SUPERACIÓN!."

MARI