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jueves, 24 de julio de 2014

RELATO: AMO LA VIDA





Nos llega un breve texto sobre al amor incondicional, no solo a las personas que nos rodean, si no a la vida misma.
Gracias Yolanda Acosta, mi farolillo gaditano, como yo la llamo. Está llena de vida y por eso la ama a pesar de todos los contratiempos que la misma vida le puso por delante desde que era pequeñita.
Ella ha salido y saldrá de todo, sencillamente porque ese amor ilimitado está dirigiéndola sin temor al mañana.


AMO LA VIDA

El amor...ese amor que me envuelve cada noche y cada día, ese amor infinito que hace que me sienta fuerte, abrigada y maravillosa. El amor es algo que para mi es vital.
Sin el amor de tu pareja, de tu familia, de tus hijos, de tus amigos, yo no podría vivir.
Es tan vital como el sol, como el agua, el amor se regala, no cuesta nada y en cambio a veces cuesta demostrarlo. Nos compramos ropa, coche, casa, todo es material y le tenemos un aprecio infinito, sin darnos cuenta que un día el vestido se romperá, el coche igual, la casa la venderemos y seguramente tendremos que comprarlo de nuevo. Si nos fijamos en el amor verdadero, esto no es así. El amor es permanente, ya sea con tu pareja o con otra, es permanente. Es un sentimiento que sale de lo más profundo de tu alma y ahí no hay coste alguno. Puro sentimiento, tan preciado que no lo valoramos cuando hay riñas, coraje, etc.
Por esto quiero gritar a los cuatro vientos que me siento amada y enamorada de la vida.




  

miércoles, 11 de septiembre de 2013

LA MIRADA DEL SER AMADO

LA MIRADA DEL SER AMADO





Te mira de frente, enamorándote mientras clava sus pupilas en las tuyas...y en ese momento el mundo que te rodea desaparece bajo tus pies, te elevas, dejas de pisar tierra y todo tu interior se estremece.

La mirada del ser amado es limpia, llega a tu retina como si fuera la primera, porque ya han desaparecido de tu mirada y de tu corazón las antiguas. Ahora esa mirada es la única.
 Cuando la recibes todo tu ser se estremece y te preguntas por qué te ocurre eso tan solo con ella. Te desnuda por dentro, desarmando todas las barreras que hasta ahora mantenías intactas para protegerte, las derriba, las echa abajo para entrar en ti con una suavidad infinita.
Y te calma, sin miedo que alguien te mire con tanta maestría, pero sin saberlo. Con esa mirada inocente y auténtica de quererte sin medida, de entregarse sin límite...de repente esos ojos te sonríen y se encuentran con tu sonrisa y con tu propia mirada, te hacen de espejo, te ves en ellos tan pura y limpia como si nacieras de nuevo. Incluso con ese toque de timidez que tienen los niños y que creías perdido para siempre.
Las miradas de unen, se diluyen, cual es la suya? cual es la mía?. Y te entregas en sus brazos para dejarte amar como nunca...