martes, 20 de diciembre de 2011

22) QUIERO DAROS LAS GRACIAS





QUIERO DAR LAS GRACIAS

Quiero dar las gracias públicamente por la respuestas que ha tenido mi último post “Navidad…sentimientos contradictorios…”.
La cantidad de mensajes públicos y privados tanto en Facebook, como en mi correo personal ha sido tal que todavía no puedo dar crédito a lo que ha ocurrido.
Asimismo quiero agradecer a todas esas personas que sin conocerme, solo por “A Solas” o por mi blog, han abierto su alma de par en par contándome como viven ellos la Navidad, sus desgracias, sus penas,  apoyándome y mandándome su cariño.
Las personas que no me conocen personalmente o que no están en mi entorno más cercano incluso me han llegado a preguntar si todavía estaba sola y triste porque había perdido a mi marido.
Lo que demuestra que la Navidad nos mueve por dentro a todos, depende de la mochila que llevemos se nos activaran unas emociones u otras, pero lo que es real es que no nos deja indiferentes y que son unas fechas en las que añoramos enormemente a nuestros seres queridos que ya no están con nosotros.
Pero recordar una cosa, lo mismo que no existe luz sin oscuridad, ni día sin sol, los seres humanos nos movemos en las polaridades, es decir, si sentimos tristeza, significa que también podemos sentir alegría, si somos débiles, también somos fuertes.
Por eso a todas esas personas que me han dicho que era muy valiente, les digo, que ellas también lo son, que no es cuestión de valentía, si no de reconocer que todos somos humanos y que todos sentimos las mismas emociones.
Lo más importante es reconocerlas, saber ponerle nombre, aceptarlas, transitarlas para agotarlas y así poder pasar a otra emoción nueva.
Como decía en mi post nuestro corazón es inmenso y nuestra capacidad de amar no tiene fin.
Amémonos los unos a los otros, abracemos a nuestros seres queridos siempre que podamos, digámosles cada día lo mucho que les queremos y cuánto los necesitamos.
De esa manera cuando llegue el día de su partida jamás nos encontraremos pensando “Se fue sin decirle lo mucho que le quería…”
Prometo contestar a todas las personas que me han escrito, aunque tarde unos días.

Podemos amar infinitamente a una persona y seguir añorando a otra que se fue…pero…que auténtica maravilla el poder retener siempre en nuestro corazón los recuerdos y los momentos dichosos que tuvimos con esa persona que ya no está físicamente, pero si su esencia.

 










domingo, 18 de diciembre de 2011

21) NAVIDAD...SENTIMIENTOS CONTRADICTORIOS...

NAVIDAD…SENTIMIENTOS CONTRADICTORIOS…


Salgo a la calle y las luces de Navidad me recuerdan que debería sentir algo diferente, algo que me acercara a ese sentimiento que debería tener, como si fuera una obligación, de alegría y gozo porque se acerca el 25 de diciembre.
Me escucho…qué siento?.
Cuando era pequeña en mi casa no se celebrara Papá Nöel, así que yo esperaba impaciente a que llegaran los Reyes Magos. Todas las comilonas familiares se reducían a dos cosas que me hacían enormemente dichosa. El árbol de Navidad, (de plástico, todos los años el mismo, con los mismos adornos) y los regalos de Reyes.
Mis padres me habían dicho que Melchor, Gaspar y Baltasar, entraban por el balcón y con su barita mágica hacían que aparecieran los regalos. Pero…ay! si te habías portado bien la barita era de cristal verde, pero si te habías portado mal la barita de cristal era roja y te dejaban carbón.
Por eso yo siempre fui una niña buena y obediente porque desebaba enormemente que movieran en el aire esa barita verde resplandeciente para que me dejaran los regalos ansiados, poquitos, no había mucho dinero, pero siempre caía algún libro, tesoros preciados para mi, y algún peluche.





En mi libro “A Solas” expliqué detalladamente como fueron mis Navidades en los veinte años que estuve con mi marido Ramón hasta que murió (Alex en el libro). Eran realmente mágicas, sobre todo cuando llegaron nuestros hijos. Ir a comprar los regalos se convertía en toda una ceremonia y recuerdo con que alegría y emoción los elegíamos, aunque él se hubiera llevado el Toys “R”us entero.
Lo verdaderamente mágico era la forma en la que los Reyes Magos dejaban los regalos, dentro de  una tienda de campaña montada en el jardín, encima del tejado, haciendo gimcanas…
Hasta ese momento la Navidad era autentica dicha y emoción.




Los Reyes Magos dejan los regalos colgados del tejado. 7 de la mañana, frío terrorifico, pero Alexandra es feliz.



             La pasión de Pol...los disfraces...Los Reyes  Magos  nunca  se olvidaban de ese gran detalle...


Tiempos felices donde yo me disfraza de Papá Nöel y los niños de la familia me miraban embobados sin reconocerme...


 Recuerdo a mi madre preguntando "dónde está Ari?, ha venido Papá Nöel y se lo está perdiendo..."
Ari...era yo...mi madre tampoco me había reconocido







Me sigo escuchando…
Una parte mía intenta volver a sentir esas emociones maravillosas. Y me esfuerzo, paseo por las calles para ver si se me  pega algo de la alegría, algo del espíritu navideño, pero no está, no existe. Y una inmensa tristeza me inunda, la nostalgia se apodera de mi y las lágrimas van cayendo lentamente por mis mejillas ignorando que estoy rodeaba de gente que corre de un lado para otro gastando el poco dinero que tiene, o el mucho, vete tú a saber…
Y me dejo llevar, la nostalgia y el dolor de la ausencia de los que ya no están a mi lado me llena, la decepción, la impotencia, puedo sentir casi ese dolor físicamente en mi corazón tranquilo.
Tan solo me dejo columpiar en esas emociones, empaparme de ellas para no huir y agotarlas. Me hago pequeñita, débil y soy consciente que me gustaría tener esa varita mágica de cristal para hacer que el tiempo retrocediera y volver a tener esos ocho años rodeada de los brazos de mi papi y de mi mami, o volver a tener veinte para sentirme de nuevo protegida por los brazos de mi marido.
Pero entonces viene mi otra parte, la fuerte, la que sale siempre a flote como el ave fénix y me dice que mire hacia otro lado, que deje de centrarme en la tristeza y en las decepciones inmensas de la vida, en las separaciones, en las crueldades y que mire hacia mis dos hijos, mi pequeña Chichi, como la llamábamos su padre y yo que se ha convertido en una mujer de veinticinco años con una belleza interior y personalidad arrebatadoras, que ha luchado por sus sueños como yo le enseñé, que en Junio será médico y que su padre desde donde esté estará tan orgulloso de ella como yo.
Y nuestro pequeño Polete que a sus diecinueve años es un hombre comprometido con la vida, completo, sensible y maduro con una mente privilegiada que ha elegido el camino de la Biotecnología (será un gran científico, lo se) y que tiene un don especial para componer y tocar la guitarra.
Su padre se volvería loco si viera como toca cualquier cosa de los Beatles o de Jimi Hendrix. Seguro que lo ve y lo disfruta.
Alexandra y yo nos sentimos orgullosas de Pol, el hombre de la casa.







Y esa parte mia adulta le dice a mi parte niña que me quede con eso, con todo el privilegio de tener a mi lado tanta gente que me quiere, que la vida me sigue dando continuos regalos por los que debo estar sumamente agradecida.
Que tengo que seguir ayudando al ser humano dándole mi mano para seguir viviendo o dándosela para ayudarle a morir.
Y la niña se deja cuidar, acunar y proteger por la parte fuerte, me dejo llevar entre sus brazos y ambas se unen formando una sola persona, completa, triste cuando tiene que estar triste, alegre cuando tiene que estar alegre.
Pero sin huir una de la otra, complementándose y permitiendo su existencia. Entonces encuentro el equilibrio aunque sigan cohabitando esos sentimientos contradictorios a la vez pero apoyados los unos por los otros.
Y empiezo a pensar que el corazón del ser humano es inmenso, me lo imagino como un gran panal de abejas, que cada vez se hace más grande, cada espacio, está ocupado por una persona que amas y que te amó, algunas ya no están, esos espacios quedan vacíos pero se llenan para siempre con los recuerdos felices, las otras celdas quedan llenas y van apareciendo más a medida que vas conociendo a más gente a quien vuelves a amar. Por eso escribí en "A SOLAS", "la vida son encuentros y desencuentros".
En mi corazón hay celdas llenas de amor profundo, otras están vacías desde hace mucho, otras se acaban de vaciar.
Pero tengo la certeza que seguirán llegando más personas y que mi corazón, como el tuyo, como el de todos, que es infinito, seguirá agrandandose para darles su espacio.



Por primera vez pongo una foto de mi marido Ramón, Alex en "A SOLAS".
Muchos de vosotros ya lo conocéis por dentro y sabéis el increíble ser humano que era...Ahora ya podéis ponerle cara.
A él le dedico esta Navidad



 







jueves, 1 de diciembre de 2011

20) LA HIPNOSIS. ESA GRAN DESCONOCIDA.

LA HIPNOSIS: ESA GRAN DESCONOCIDA


Se que la palabra hipnosis ya crea curiosidad, y se que muchos de vosotros habéis oído hablar de ella o habéis visto espectáculos. Incluso algunos ya habréis pasado por una sesión de hipnosis con algún profesional. Aún así, creo que la hipnosis es esa gran desconocida de la que todos hablan, se cree saber mucho y que en realidad no se sabe nada o se sabe muy poco.
Así que este post va destinado a que la conozcáis.
Os la presento ésta es:   LA HIPNOSIS.
Durante mucho tiempo, la hipnosis ha sido asociada a lo extraño y misterioso o incluso a las atracciones de feria,etc. Se han tejido multitud de fantasias y leyendas que han hecho mucho daño a la difusión, uso y aceptación de los recursos que la hipnosis pone al alcance de los profesionales de la salud que nos dedicamos a ella usándola como un instrumento de trabajo potente y facilitador para resolver problemas.
Desde hace algunos años, ha empezado a ocupar el legitimo lugar que le corresponde y en la actualidad, la hipnosis es reconocida como una herramienta sumamente efectiva para modificar el comportamiento y la curación.
De hecho, el estado hipnótico es un estado natural, muchos de nosotros entramos en ese trance sin darnos cuenta y sin saberlo. Existen muchos ejemplos que ocurren en nuestra vida cotidiana:
-          Yendo por una autopista conocida y pasarnos de largo la salida porque es un momento dado “desconectamos”.
-          Llegar a un sitio en coche y no recordar por donde hemos pasado o cómo hemos llegado
-          Quedarnos unos segundos con la mirada extraviada, con la mente en blanco, incluso mirando la T.V., podemos tener la vista fijada en ella sin verla.
Incidentes como estos son comunes.

¿Qué es entonces la hipnosis?

Es pasar de un estado de alerta a un nivel diferente de conciencia. Simplemente es otro estado mental al que me dirijo para estar mejor.
Es un estado de conciencia alterado y con elevada respuesta a la sugestión en la cual el paciente se desconecta del mundo exterior y se concentra en experiencias mentales, sensoriales y fisiológicas.
Puedo entrar en ese estado sin darme cuenta, de forma espontánea, o bien dirigiéndolo, por uno mismo auto-hipnosis o por una tercera persona, el hipnoterapeuta. En este caso, el terapeuta es sólo un guía.
Estar hipnotizado no es estar dormido. La conciencia sabe siempre lo que uno experimenta mientras está hipnotizado.
Pese al profundo contacto con el subconsciente, la mente puede comentar, criticar y censurar. Tenemos siempre control sobre lo que decimos. La hipnosis no es un suero de la verdad, como muchos creen.
El trance hipnótico es una activación y focalización de la atención unido a un estado de relativa desconexión periférica. Supone tal intensidad de focalización que permite a la persona hipnotizada rentabilizar al máximo sus habilidades innatas para controlar la percepción, la memoria y las funciones somáticas y emocionales.
Un paciente en hipnosis es una persona atravesando un estado de relajación importante y muy placentero, despreocupado de todo, concentrando sus recursos mentales en un punto focal que le propone el terapeuta para alcanzar resultados tangibles y beneficiosos.
Por otra parte la hipnosis no es un QUÉ sino un CÓMO: es una herramienta de abordaje y tratamiento en el contexto de una terapìa que cada psicólogo usará según su criterio y formación. Permite allanar el camino, acortar un tratamiento, disminuyendo y aliviando las tensiones, la angustia y el estrés.

¿Qué hace posible que pasemos de un nivel de conciencia a otro?

Vayamos a los ejemplos prácticos para que la explicación sea más comprensible. Y vayamos al ejemplo de la conducción: Todo lo que hemos aprendido lo hemos almacenado en el subconsciente. Conducimos,pues,de una forma mecánica. Empieza el día, entramos en el coche, conducimos hasta la autopista y alcanzamos una velocidad uniforme. En ese momento, el conocimiento que necesitamos para conducir está libre, va a la deriba permitiendo que el subconsciente se vuelva mas activo.
Podemos llegar a estar tan absortos en nuestros pensamientos que a lo mejor conducimos hacia el trabajo cuando ese día ibamos a comprar el pan porque no trabajamos.
Pero, sin embargo, si tenemos que prestar atención a algo, como cambiar de carril, evitar algo en la carretera,etc, nuestro consciente vuelve a entrar en acción y hacemos consciente lo que debemos hacer, como cambiar de carril.
Estos ejemplos cotidianos, serían el primero de los niveles en un estado de trance, por supuesto,existen varios niveles: superficial, trance moderado y trance profundo.

    No existen limites rígidos separando un nivel del siguiente. Los niveles pueden entremezclarse y cada uno, eso si, tiene unas características mentales y físicas.
   
    Así, que antes de continuar, me gustaría desmitificar lo que es la hipnosis, aclarando dudas y preguntas que la mayoría de la gente tiene y se hace, producto de la desinformación.


Puede un hipnotizador hacerme hacer cosas que no quiera hacer o decir ?

Jamás podrás hacer nada que vaya en contra de tu código moral. Osea que no “viola” tus propios valores o pautas aceptadas de comportamiento.

Pueden hipnotizarme si yo no quiero ?

Indudablemente no. Sólo las personas que desean ser hipnotizadas entran en trance, es más, puedes desearlo conscientemente y sin embargo puede existir algún motivo a nivel inconsciente que te bloquee y no te deje concentrarte.
Es importante recordar que entrar en trance es una opción nuestra y podemos salir de él siempre que queramos.
No hay buenos ni malos hipnoterapeutas, si no personas más o menos sugestionables.

¿La facultad de hipnotizar es un don natural ?

No, cualquier persona con mediana cultura puede aprender a hipnotizar. Su destreza dependerá de la persistencia en el estudio y de su práctica, lo mismo que es necesario en cualquier actividad humana.
    La voz va a ser importantísima, el tono, a veces persuasivo, a veces directivo... La palabra va a ser un arma primordial, como el bisturí en manos del cirujano.
Pero desde aquí os aconsejo que si hacéis una sesión de hipnosis, la hagáis con un profesional ya que en este campo también hay gente que se dedica a practicarla sin ninguna preparación oficial.


Voy a acordarme de lo que ocurra en la sesión de hipnosis ?

Sólo no te acordarás si el hipnoterapeuta te ordena que no te acuerdes. Y aún así, a veces te sigues acordando.
 Te vas a acordar de todo porque no estar dormido fisiológicamente, sino como decía antes, en otro plano de conciencia, donde la agudeza de los sentidos aumenta de forma increíble. Todos los sentidos están a flor de piel. Es más, depende del problema que estemos tratando lo que interesa, precisamente, es que la persona viva intensamente el momento y recuerde todo lo que pasa.
Eso precisamente, sería lo más terapéutico.

¿Para qué sirve la hipnosis?

Existen tantas aplicaciones como sujetos hipnóticos haya.  En consulta he descubierto que es un instrumento de trabajo importantísimo para ayudar a los pacientes, cambiar malos hábitos, tratar las enfermedades psicosomáticas, los problemas emocionales y en general para mejorar la vida.
Se puede hacer de distintas maneras:
Una forma de trabajar sería trabajando el síntoma que padece el paciente (ansiedad en sus diversas modalidades: angustia generalizada, ahogos, taquicardias, mareos, insomnio, problemas intestinales, dolores corporales, asma, psoriasis, etc).
Ya que el estado hipnótico supone un incremento y alteración de la concentración y el desarrollo de la capacidad para producir cambios en la percepción y en determinadas funciones corporales, resulta lógico que sea una herramienta útil para tratar estos problemas psicosomáticos.
En mis años de practica clínica me he dado cuenta que la hipnosis se puede trabajar desde un aspecto “educacional”. En concreto, resulta mas eficaz la intervención como una lección de auto-hipnosis que el paciente puede utilizar para reducir el síntoma.

Este tipo de aproximación de denomina “reestructuración” . El principio de la reestructuración en la hipnosis se basa en la focalización de la concentración, característico de los estados de trance. De este modo se ayuda al paciente a desarrollar una estrategia para el cambio que equivalga a una experiencia de afirmación más que a una lucha con el síntoma y que se centre mas en lo que ellos buscan más que en lo que quieren combatir.
Por ejemplo, muchos pacientes verbalizan en consulta frases como “no soporto mi ansiedad” “ésta angustia me está matando” “odio mi dolor físico porque me anula”, etc, En estos casos  en lugar de decirse a si mismos “no tengo ansiedad, no tengo angustia o no tengo dolor”, se les enseña a utilizar el ejercicio de la auto-hipnosis para centrarse en el cometido de proteger su cuerpo.
Según este tipo de enfoque, la mente y el cuerpo son distintos pero interdependientes, y el objetivo consiste en cambiar la relación con el síntoma.
Asi pues, ésta perspectiva del paciente sobre el problema se amplia, haciendo de la resolución del problema en si mismo un ejemplo de la amplia muestra de aspectos relacionados con el propio cuerpo.
Este enfoque terapéutico evita la trampa de estar cada vez mas atento al problema ya que cuando el paciente llega por primera vez a la consulta gira en torno a la enfermedad o síntomas que en ese momento padece.
Esta estrategia de reestructuración se puede ampliar también a síntomas psicosomáticos que tengan que ver con el dolor. En este caso, se le enseña al paciente a transformar la señal del dolor enfriando, calentando o entumeciendo la zona del cuerpo afectada, o centrándose en alguna otra parte del cuerpo.
De este modo, los pacientes pueden sobreponerse a los impulsos o síntomas, a base de no luchar contra ellos sino más bien de someterlos al cometido de relacionarlos de otro modo con el cuerpo, o mediante el desarrollo de la capacidad hipnótica para transformar las sensaciones.

Trastornos de ansiedad


Hoy en día los trastornos de ansiedad están muy generalizados. La vida que llevamos y la sociedad en la que vivimos son campo de abono para que los síntomas ansiógenos se ceben con nosotros. Quién no sabe lo que es la ansiedad?, quién no ha tenido o tiene síntomas de este tipo?.
Podría asegurar que el 90% de mis pacientes la padecen. El trastorno de ansiedad, es pues, un trastorno muy instaurado en nuestras vidas.
La ansiedad es un estado de malestar psicosomático que los pacientes experimentan, en gran parte, en términos físicos como el aumento de frecuencia cardíaca, malestar gastrointestinal y torácico, inquietud motora. Las crisis de angustia (estados repentinos e intensos con este tipo de malestar) pueden ir acompañados de conductas de evitación irracionales (fobias). Por otro lado, la cronificación de este tipo de estados puede inhibir el bienestar psicológico y el funcionamiento social, como pasa con el trastorno de ansiedad generalizada.
La hipnosis puede resultar útil como instrumento terapéutico en el tratamiento de estos estados ansiosos, gracias a la capacidad de la persona hipnotizada para controlar las respuestas somáticas (del cuerpo).

La sesión hipnótica puede utilizarse también para demostrar al paciente que tiene un grado mayor de control sobre las reacciones somáticas de lo que él se imagina.
 También puede ser útil enseñar a estos pacientes a visualizar un lugar que les resulte relajante, de manera que utilicen el recuerdo que tienen, por ejemplo, de un lago o de una playa como medio para proporcionar una tregua a su preocupación ansiosa. Los pacientes pueden utilizar el mismo estado de trance como medio para afrontar sus preocupaciones, colocando en un lado de la pantalla la imagen de su siguiente actuación y, en el otro, diversas estrategias de afrontamiento de dicha situación.
La imagen agradable puede ser especialmente útil en los pacientes orgánicos que deben someterse a ciertos procedimientos diagnósticos o quirúrjicos. Tanto como preparación, como cuando ya están en el hospital.







Otra forma de trabajar:
Psicoterapia de Expansión de conciencia (regresión)


Doy las gracias desde aquí a mi maestro el Dr. Oswaldo Peredo, psiquiatra  (Bolivia). Él me enseñó con su gran sabiduría todo lo que se de esta técnica de regresión.
Yo era muy jovencita y los años y la práxis no han hecho otra cosa que corroborar sus enseñanzas.


La terapia de regresión es una ciencia de la mente, del cuerpo y del alma, es una ciencia holística y es una técnica terapéutica que transforma los registros y grabaciones dolorosas y que son los culpables de crear patologías fisiológicas y mentales.
Todas nuestras enfermedades físicas, mentales o psicosomáticas se derivan de grabaciones y registros producidos en estados de inconsciencia. Cuando el paciente descubre estas grabaciones descubre las causas de una enfermedad o conducta y, por tanto, puede reprogramarlas. Esto es un proceso sensorial y biológico, no cerebral, que no requiere de fármacos para combatir los síntomas.
También se llama expansión de conciencia porque la conciencia se expande para descubrir aquello que fue registrado cuando estábamos en estado de inconsciencia, saliendo a primer plano lo relegado y que va a manifestarse por estímulos del entorno social o geográfico.
La terapia de regresión es una autoreprogramación y es capaz de curar un 80% de todas las llamadas enfermedades psicosomáticas.
Consiste en la identificación del momento en que se produce la grabación, llamada patógena, que, posteriormente, al ser reactivada por factores internos o externos, se manifiesta en enfermedad. Por ejemplo, si encontramos un dolor físico en una pierna, se buscarán las lesiones físicas que hayan sucedido en esa pierna en el trascurso de toda la vida.
De la misma manera, se procede con un dolor emocional.
En la regresión se “retrocede” en el tiempo, recuperando vívidamente los recuerdos de los registros neuronales, aún aquellos olvidados o reprimidos. Esta recuperación del pasado se alcanza, en un proceso de catarsis, junto con las emociones originales, y sirve, casi siempre, para la solución de síntomas y conflictos.
Vayamos de nuevo a un ejemplo práctico:
María llegó a la consulta después de ir varias veces a urgencias porque “se ahogaba”, allí le diagnosticaron crisis de ansiedad y le recetaron los fármacos oportunos. A pesar de seguir las pautas farmacológicas, cada vez se sentía peor y las crisis aumentaban. El miedo a tener esas crisis en cualquier momento la paralizó para seguir llevando una vida normal. Se negaba a salir de casa y a ir al trabajo. Dejó incluso de atender a su hija de cinco años porque se sentía totalmente paralizada por el miedo y la ansiedad.
En la primera entrevista me explica que su matrimonio es un infierno, se siente maltratada psicológicamente, anulada como mujer y persona, es consciente de su realidad pero le aterra el separarse de su pareja y empezar una vida sola con su hija Se asfixia en su casa, se siente “atrapada” en su relación, en su vida.
En la primera regresión María se fue a distintos momentos de su vida donde se sentía igual de atrapada y anulada y aunque eran recuerdos reprimidos reconoció que en todas las ocasiones se sintió igual.
En la segunda regresión María se fue a la grabación patógena, (el primer momento donde se sintió así), estaba en el útero, totalmente anulada y rechazada por su madre que no la deseaba porque ya tenía tres hijos, el dolor emocional del rechazo se grabó en su mente acompañado de un dolor físico que la ahogaba, el cordón umbilical estaba liado  en su cuello y la impedía respirar. El parto fue duro y a María le costó nacer, no solo físicamente sino emocionalmente, sabía que iba a un hogar donde no la recibían con el amor que ella necesitaba.
Trabajando ese momento donde se detecta claramente la grabación patógena, agotando el dolor físico y emocional, se reprogramó su mente para que pudiera superar y entender el proceso por el que ahora estaba transitando.
En la actualidad su mente  reconoció esa grabación  en un momento donde exteriormente (relación de pareja) y emocionalmente (rechazo) activó la grabación patógena produciendo el “ahogo” (ansiedad).
A partir de ese momento se fue mezclando la regresión con las técnicas de reestructuración hipnótica, además de trabajar la autoestima y el miedo a tomar decisiones y a sentirse tan “sola” como se había sentido durante toda su vida.
Actualmente María está separada, los síntomas remitieron rápidamente y lleva una vida normal con su hija, se siente segura y firme en su decisión. Su familia la ha apoyado y se ha dado cuenta que no ha estado tan sola como ella inconscientemente se había sentido.


En la regresión el paciente, al limpiar la grabación patógena, no solo elimina el síntoma sino que “entiende” muchos procesos emocionales que ha ido arrastrando durante toda la vida, patrones que iba repitiendo sin darse cuenta y que ahora quedan resueltos y entendidos.
Cuando la mente global “entiende” las psicosomatizaciones van desapareciendo.

Como dice el Dr. Peredo

“Si la memoria nos enferma, es la memoria la que puede curarnos. Eso es, precisamente, la terapia de regresión, también llamada técnica de “deshipnosis” porque se produce el mecanismo contrario a la hipnosis.
Miles de pacientes en décadas de trabajo sistemático han posibilitado el descubrimiento de algunas leyes cuya comprensión facilita hoy en día no sólo la curación de enfermedades, sino una vida saludable del paciente. De esta forma, la terapia de regresión o de deshipnosis ha sentado las bases de una nueva era en la medicina.
Es una terapia más rápida, verazmente radical y no agresiva, “otra forma de medicina”.
Después con los años, entendí que esto era más que una terapia, más que la misma medicina. Era una forma de vida. Eran conocimientos aplicables a cualquier actividad de la vida”.

Espero que con este artículo os haya quedado un poco claro que es la hipnosis, qué no es y sobre todo para que sirve y de que manera nos puede ayudar en nuestra vida diaria.
Si tenéis alguna duda no dudéis en preguntarme, ya sabéis que estoy aqui para eso y que entre todos seguiremos creciendo.
ARA