martes, 11 de noviembre de 2025

Frankenstein y la Herida Humana: una mirada desde la psicología emocional

 



El domingo, en casa tranquila, vi la última película de Guillermo del Toro. No tenía expectativas; creía que iba a ver un simple remake más de todas las versiones que se han hecho de la novela de Mary Shelley, que además escribió con solo dieciocho años. Una locura maravillosa.
Independientemente de si te gustan este tipo de películas, (no a todo el mundo le gustan), hoy te voy a explicar lo que me hizo sentir desde una reflexión psicológica y emocional.

En nada me di cuenta de que aquello no era una versión más, sino una exploración profunda sobre lo que significa ser humano. Verla, apenas sin moverme, me sacudió como una coctelera. Me emocioné, lloré y me llenó de ternura.
Una ternura que no esperaba. No soy crítica de cine; ya lo sabéis,  pero como psicóloga que trabaja con historias, heridas y emociones todos los días, esta película me abrió un canal que no esperaba y sé reconocer cuando una historia toca fibras que normalmente evitamos. Esta película las toca todas.

Hay películas que parecen hechas para mover algo profundo, y Frankenstein lo consiguió conmigo.
La historia me habló. Me habló de abandono, de responsabilidad, de amor imposible, de humanidad mal gestionada.
Y me dejó una verdad en mitad del pecho:
el monstruo no es la criatura. El monstruo es Víctor Frankenstein.

Descubrí, buscando información después de verla, que Jacob Elordi —el actor que interpreta a la criatura— aprendió danza butō, una disciplina japonesa que trabaja el movimiento desde lo primitivo, lo roto y lo despojado. Cuando lo supe, entendí por qué me había impactado tanto su interpretación. Su cuerpo no se mueve como un monstruo; se mueve como un alma recién nacida que intenta entender qué es la vida. Ese caminar torpe, ese temblor suave, esa manera de mirar lo que aparece por primera vez… todo procede de la butō, una danza nacida después de la Segunda Guerra mundial para expresar traumas colectivos, renacimientos oscuros y cuerpos que cargan historias no dichas y que explora lo que duele y lo que renace. Y él lo encarna con una delicadeza que te desarma.

Porque aquí, en esta historia, el que llaman “monstruo” no es la criatura. La verdadera monstruosidad tiene nombre y apellido: Víctor Frankenstein. Su creador. Óscar Isaac hace un trabajo magistral al mostrar esa mezcla de obsesión, fragilidad, genialidad y horror. No lo pintan como un villano plano, sino como un hombre quebrado por dentro, devorado por sus propias sombras. A veces cuesta mirar a su criatura porque es tierna. Pero también cuesta mirar a Frankenstein porque nos vemos ahí: en ese miedo a fallar, en ese deseo de controlar, en esa incapacidad de aceptar lo que uno mismo ha creado.
Guillermo del Toro no disimula, y a mí eso me encantó. Víctor no es un científico trágico; es un hombre roto que se niega a mirar su propia grieta. Su monstruosidad no está en lo que crea, sino en lo que rechaza.
En su soberbia
En su cobardía.
A veces el verdadero terror lleva traje, apellido y buena educación.
Y aquí es evidente:
Víctor es el monstruo por elección; la criatura, por imposición.
Su dolor traspasa la pantalla. Su contradicción también. Y ahí está la lección más incómoda: a veces el verdadero monstruo es quien posee poder, no quien carece de él. A veces la crueldad nace de quien más se parece a nosotros.

Lo que me dejó temblando fue la criatura interpretada por Jacob Elordi. Su humanidad era tan transparente que me dolía. Sus movimientos, su forma torpe de descubrir el mundo, esa mezcla perfecta entre inocencia y desgarradura… algo en su cuerpo decía la verdad incluso antes de que abriera la boca.

Como psicóloga, no pude evitar leer la película con ojos emocionales: la necesidad de pertenencia, el abandono, la búsqueda de identidad, la violencia que nace de la soledad, el deseo de ser visto. Hay tanta humanidad en la criatura… y tanta deshumanización en su creador. Y por eso lloré. Porque me recordó lo que siempre digo en terapia, en mis libros: que todos nacemos con una capacidad inmensa de amar, pero la vida es la que nos enseña a defendernos, a endurecernos, a escondernos. Y a veces esa armadura se convierte en monstruo, que no es más que la sombra que escondemos o no queremos ver.

Esta mañana, todavía con la película cicatrizando dentro, busqué entrevistas. Necesitaba entender cómo Elordi había conseguido ese lenguaje corporal tan único, tan raro, tan bello. Y entonces descubrí lo de la danza butō que os he contado antes.

Y ahí encajó todo.

El butō no camina: explora.
No posa: busca.
No representa: revela.

Elordi tomó ese lenguaje y lo convirtió en alma. Cada gesto suyo parecía decir: “No sé quién soy todavía, pero sé que puedo amar”. Y eso… eso me rompió. Y sí, ahí fue cuando lloré.

Pero si la criatura encarna la luz, Óscar Isaac encarna la sombra.
Su interpretación de Víctor Frankenstein es tan profunda que incomoda. No porque sea villanesca, sino porque es honesta. Isaac no juega a ser el malo: habita la herida del personaje.

Cada palabra que pronuncia parece sostenida por toneladas de culpa no expresada. Cada silencio suyo pesa. Cada mirada tiene miedo detrás. Víctor no es un demonio: es un hombre devastado por su propia soberbia, alguien que crea vida sin estar preparado para sostenerla.

Como psicóloga, me impresionó lo bien que Isaac refleja lo que ocurre cuando alguien se desconecta emocionalmente para perseguir una idea.
Víctor pierde su humanidad no por crear un monstruo, sino por negarse a amar aquello que ha hecho daño.
Y eso… es una lección enorme sobre responsabilidad emocional.
La criatura ama. Víctor destruye. Y esa diferencia importa.

Una de las cosas más hermosas de la película es cómo la criatura encarna todo aquello que Víctor no puede sostener:
la ternura,
la vulnerabilidad,
el deseo de comprender,
la capacidad de amar incluso después del rechazo....¡cuántas veces lo he visto en consulta!

Mientras Víctor se hunde en su ego, la criatura florece en compasión.
Mientras Víctor huye, la criatura se acerca.
Mientras Víctor hierve en su propio miedo, la criatura busca luz.

Y eso, como sociedad, debería interpelarnos más.

Una película que nos obliga a mirarnos por dentro

No escribo esto como experta en cine. Lo escribo como alguien que trabaja con emociones ajenas y propias, con el trauma, con la sombra, con la parte que todos ocultamos bajo capas de cordura aparente.

La película me invitó —y creo que invita a cualquiera— a reflexionar sobre lo humano y lo monstruoso.
Sobre lo que heredamos y lo que rompemos.
Sobre la responsabilidad de amar y la cobardía de huir.
Sobre cómo sanamos, cómo herimos y cómo reparamos lo que creemos irreparable.

Es una historia que te abre una herida… para enseñarte cómo puede cicatrizar.

Y por eso la recomiendo sin ninguna duda.
Recomiendo verla con el corazón abierto —aunque te duela un poquito— y con la mente en calma, dispuesta a escuchar lo que la película quiere decirte más allá de la pantalla. Porque esta historia no solo se ve: se siente.
Y cuando una película te toca así, es que algo importante está intentando despertarte.

No es un remake. No es un clásico recontado. Sino una historia que nos invita a mirarnos hacia dentro, a cuestionar quiénes somos y a qué llamamos “monstruo”.

Y desde mi mirada como profesora de teatro terapéutico de Escena Vital o en Koa teatro y como actriz, quiero decir que valoro profundamente la interpretación de todos los personajes. Porque no solo actúan: cuentan la verdad emocional de cada alma rota que aparece en esta historia.

Porque en esta película no solo hay técnica: hay verdad. Hay cuerpo, emoción, memoria, gesto.
Y cuando el arte se convierte en verdad encarnada, nace algo que transforma.
Esto es exactamente lo que Frankenstein consigue.






                                             Con su perro en un descanso del rodaje 

sábado, 8 de noviembre de 2025

APRENDE A PONER LÍMITES: UN ACTO DE AMOR PROPIO




Aprender a poner límites: un acto de amor propio


Hay un momento en la vida en el que el cuerpo habla antes que la mente.

Un cansancio que no entiende de horas.

Una incomodidad que se instala en el pecho.

Una sensación de estar “dando demasiado”, o de estar en lugares que ya no nos sostienen.

Y entonces aparece una palabra que cuesta pronunciar, pero que transforma vidas: No.

Decir no, no es un gesto de rebeldía ni un muro hostil.

Es una puerta hacia dentro.

Es reconocer dónde terminamos nosotros y dónde empieza el mundo.

Es recordar que el amor —el propio y el ajeno— necesita bordes sanos para no diluirse.

Durante años nos han enseñado a agradar, complacer, ceder, adaptarnos.

Pero poner límites no es alejar a nadie: es acercarnos a nosotras mismos.

Es elegir relaciones donde el cuidado sea mutuo, donde el vínculo no duela, donde el otro también entienda que somos humanos, finitos, vulnerables y valiosos.

Aprender a decir no es aprender a decir sí a nuestra paz.

En este nuevo pódcast hablo de ese viaje:

de cómo se sienten los límites en el cuerpo,

de por qué nos cuesta tanto ponerlos,

de qué señales nos avisan cuando ya no podemos seguir igual,

y de cómo empezar a construir fronteras sanas en lo personal, lo profesional y lo emocional.

Si alguna vez te has perdido en los deseos de los demás,

si has dicho “sí” mientras tu interior gritaba “no”,

si has sentido culpa por protegerte…

este episodio es para ti.

Aquí te dejo el enlace del nuevo Podscat de Spotify para escucharlo:

👉 APRENDER A PONER LÍMITES

Ojalá te acompañe.

Ojalá te devuelva un poco de espacio,

un poco de aire,

un poco de ti.

Un abrazo

ARACELI



jueves, 6 de noviembre de 2025

BAILAR PERDIDA

 



“Bailar perdida”

Hay momentos en la vida en los que no sabemos nombrar lo que sentimos.

No es tristeza.

No es miedo.

No es rabia.

No es vacío.

Es… estar perdida.

Ese estado silencioso en el que parece que ya no sabemos hacia dónde caminar, ni quién se supone que deberíamos ser. Un lugar extraño donde la mente se llena de ruido, pero el cuerpo apenas consigue sostenerse. Donde nada encaja, pero aun así seguimos avanzando por inercia.

“Bailar perdida” nace de ese espacio.

De ese intermedio emocional que todos atravesamos alguna vez:

cuando la vida cambia, cuando algo se rompe, cuando alguien se va, cuando nos desenraizamos de nosotras mismas sin darnos cuenta.

En este pódcast hablo desde lo más humano:

desde la vulnerabilidad, desde la confusión, desde ese lugar donde una se siente extraña en su propia piel. Pero también desde la posibilidad de que, incluso sin entender nada, podemos seguir moviéndonos. Aunque sea despacio. Aunque sea torpemente. Aunque sea sin rumbo.

Porque “estar perdida” no significa estar fallando.

Significa que tu alma está buscando otra forma de estar en el mundo.

A veces necesitamos perdernos para encontrarnos de una manera más honesta, más libre, más nuestra.

En este episodio te acompaño con mi voz, con un ritmo suave, con una música tenue, en un viaje de 15 minutos hacia dentro. Un lugar donde dejamos de buscar respuestas y empezamos a escuchar el cuerpo; donde las palabras no empujan, sino que arropan.

“Bailar perdida” es una invitación a dejar de luchar contra el desconcierto, y a permitirte habitarlo… hasta que de pronto, sin forzar, aparece un gesto nuevo, un suspiro diferente, un pequeño movimiento que te devuelve a ti.

Si estás en un momento de transición, duelo, cambio o simplemente desorientación, este episodio es para ti.

Aquí puedes escucharlo:

https://open.spotify.com/episode/5FiVXWBSN7hCtZnWXQkItp?si=bIYJr-rTTNuy-BLAFt66Xw

¡Seguimos creciendo!

Un abrazo

Araceli

martes, 14 de octubre de 2025

LAS CONSTELACIONES FAMILIARES: UN VIAJE HACIA EL ORIGEN



          LAS CONSTELACIONES FAMILIARES: UN VIAJE HACIA EL ORIGEN

Siempre me ha fascinado cómo las historias familiares se entrelazan y nos acompañan, incluso sin darnos cuenta. A veces sentimos miedos, repeticiones o silencios que parecen no tener explicación… hasta que miramos un poco más atrás y comprendemos que no todo lo que cargamos es realmente nuestro.

En el nuevo Podcat de La aventura de vivir en Spotify, exploramos un tema tan profundo como revelador: las constelaciones familiares. A menudo, cargamos con historias, emociones y patrones que no nos pertenecen del todo, pero que forman parte del tejido invisible de nuestro sistema familiar. Comprenderlos —y liberarlos— puede ser una de las experiencias más transformadoras de la vida. 
 En este episodio conversamos con una experta en constelaciones familiares, Digna Torra, especializada en este tema, que nos ayudará a entender cómo esta herramienta terapéutica nos invita a mirar con respeto y sin juicio a quienes nos precedieron, reconociendo su destino para poder reconciliarnos con el nuestro. 
A través de ejemplos y reflexiones, descubrimos cómo lo que no se expresa en una generación puede repetirse en la siguiente, y cómo el amor —cuando se ordena— tiene el poder de sanar vínculos y devolvernos la fuerza vital.
Las constelaciones familiares no buscan señalar culpables, sino restablecer el flujo del amor interrumpido. En ellas, el individuo deja de sentirse aislado y empieza a comprenderse como parte de un entramado mayor, donde cada historia cuenta y cada mirada puede transformar. 
Escuchar este Podcat es una invitación a reconciliarnos con nuestras raíces, a soltar el peso de las historias heredadas y a abrirnos a una nueva forma de comprender el amor, el perdón, la pertenencia y a la reconciliación con nuestro linaje. 
Es abrir una puerta a la memoria emocional.

Aquí puedes escuchar el pódcast en Spotify:




Aquí tienes un video en mi canal de YouTube


Gracias por leerme
ARACELI










                                                         


miércoles, 1 de octubre de 2025

OCTUBRE: APRENDER A ESTAR EN "LO QUE ES"

 


Octubre: aprender a estar en "lo que es"

Octubre llega con su danza de hojas secas, con ese aire fresco que nos invita a recogernos y escuchar lo que ocurre dentro de nosotros. 

Es un mes de transición, de cambios de luz y de ritmos, un recordatorio de que todo en la vida es cíclico.

Y en esos ciclos, como en el otoño, no siempre brilla el sol: a veces nos agitamos, nos secamos, nos nublamos o sentimos que nos apagamos.

Desde la mirada de la Gestalt y de la psicología humanista, esas experiencias no son fallos ni obstáculos, sino señales. Son puertas que nos conducen al contacto profundo con lo que está ocurriendo en nuestro presente. Lo importante no es forzarnos a salir de ahí cuanto antes, sino reconocer qué nos está mostrando ese estado, qué nos está pidiendo nuestra vida interior.

Cuando algo nos agita, tenemos la posibilidad de preguntarnos: ¿Qué necesito para volver a la calma? La agitación nos enseña que no siempre podemos controlar lo externo, pero sí podemos descubrir recursos internos que nos devuelvan al centro.

Cuando sentimos sequedad, apatía o vacío, aparece la oportunidad de mirar hacia dentro: ¿Qué me falta? ¿Dónde puedo nutrirme de nuevo? La sequía no es un castigo, sino la voz de nuestra necesidad de hidratación emocional, afectiva o espiritual.

Si nos nublamos y la claridad se pierde, ahí está la ocasión de practicar la paciencia y la confianza. La niebla nos enseña a caminar despacio, a sostenernos incluso sin ver el horizonte completo. Y cuando nos apagamos, cuando parece que la vida nos deja en cenizas, la misma oscuridad puede convertirse en el terreno fértil para un renacimiento, como el ave fénix que resurge transformado.

La Gestalt nos recuerda: “Lo que es, es”. Y ese “es” ya contiene el germen de lo que puede florecer después. No se trata de huir de lo que sentimos ni de disfrazarlo con positivismo forzado, sino de permitirnos estar en lo que está. Cuando nos damos ese permiso, la experiencia deja de ser un enemigo y se transforma en maestra.

Octubre, con sus tonos dorados y su invitación al recogimiento, nos recuerda que el crecimiento personal no siempre llega en primavera, entre flores y expansiones. Muchas veces, crecemos en silencio, en el aparente declive, en las pausas y en los finales. Ahí es donde surgen las lecciones escondidas que nos preparan para lo nuevo.

Quizás la propuesta de este mes sea sencilla y radical a la vez: 

permitirte estar como estés, sin juicio, con respeto y con apertura. Porque cada emoción, cada nube, cada vacío, trae consigo un aprendizaje. Y ese aprendizaje, si lo acogemos con conciencia, se convierte en una manera más humana, honesta y profunda de seguir creciendo.

Te dejo unas preguntas para tu octubre interior:

Te propongo que este mes te regales un espacio de pausa y reflexión. 

Puedes escribir en un cuaderno, meditar sobre ellas o simplemente llevarlas contigo en tu día a día:

1. ¿Qué me agita últimamente y qué hago para volver a la calma?

2. ¿Dónde siento sequedad o falta de nutrición en mi vida? ¿Qué necesito para hidratarme por dentro?

3. ¿Cómo me sostengo cuando la claridad se nubla y no sé hacia dónde voy?

4. ¿Qué parte de mí siente que se está apagando… y de qué forma podría renacer?

5. ¿Qué lección escondida puedo encontrar en este momento de mi vida, tal como es ahora?

Por eso es importante que vuelvas a leer con calma el mensaje de la imagen para aceptar y aprender de "lo que es"


También te paso el link de Spotify de el último capitulo de los Podcats "La aventura de vivir", que lo he titulado "Bailar perdida": 
Bailar Perdida es un viaje íntimo hacia dentro.
Un episodio en el que reflexiono sobre esa sensación tan común de estar perdido: no solo en mapas o caminos externos, sino en lo más profundo de uno mismo.

A lo largo de este podcast, comparto ejemplos cotidianos de cómo nos perdemos en las decisiones diarias, en las redes sociales o en la abundancia de opciones, y cómo ese vacío —lejos de ser un fracaso— puede convertirse en un terreno fértil para renacer.

También hablo del concepto de hogar: no como una dirección postal, sino como un refugio que cada uno lleva consigo. Porque, aunque cambie el paisaje, nuestro verdadero hogar siempre somos nosotros mismos.

Este episodio es una invitación a detenerse, a respirar, a bailar con la confusión y a recordar que estar perdido no siempre significa estar roto… sino estar en camino.
Si hoy te sientes perdido, este podcast es para ti.

¡Nos vemos por aquí para seguir creciendo!





jueves, 25 de septiembre de 2025

ÚLTIMOS PODCATS EN SPOTIFY DE "LA AVENTURA DE VIVIR"



 ¡Hola de nuevo!

Os dejo algunos de los Podcats "la aventura de vivir" en Spotify.

Síguenos y cada vez que publiquemos uno lo podrás oír enseguida.

Espero que os gusten y os ayuden a crecer.

Si hay algún tema que os gustaría que tratásemos, dímelo y, por supuesto, que lo haremos con mucho gusto.


La incertidumbre. El arte de sostener el "no sé"

Escúchalo aquí


La soledad: Maneras de vivirla

Escúchalo aquí

Lo malo de ser demasiado buena. "El trastorno de la niña buena"

Escúchalo aquí


Sesión completa de relajación por Araceli Gutiérrez

Escúchalo aquí


Amores sanos, amores tóxicos. ¿Qué es la dependencia emocional?

Escúchalo aquí


Como mantener el deseo sexual en la pareja

Escúchala aquí


¿Eres de los que entran a menudo en un bucle mental? ¿Le das vueltas a lo mismo mil veces?.

Aprende a aquietar la mente para vivir mejor

Escúchalo aquí


Cuando la demencia entra en casa

Escúchalo aquí


Tengo ansiedad...¿Y ahora qué?

Escúchalo aquí


¿Qué haces con tu miedo?

Escúchalo aquí


Cómo llevar las riendas de tu vida

Escúchalo aquí


La importancia de lo pequeño

Escúchalo aquí


Espero que los disfrutes, que aprendas y que los compartas. 

¡Juntos crecemos!

¡Hasta pronto!

Araceli





viernes, 12 de septiembre de 2025

NUEVO CURSO ANUAL DE ESCENA VITAL 2025-2026

 


                            NUEVO CURSO ANUAL DE ESCENA VITAL 2025-2026

¡Hola a todos!

¡Vuelve Escena Vital!

Ya podéis inscribiros para el próximo curso anual 2025-2026.

Pero antes, para los que acabáis de aterrizar en el blog, os explico qué es:

¿Qué es?

Es un proyecto de acompañamiento que nació hace unos años entre Violeta Andreu y una servidora y que surgió de nuestra pasión por la vida, las personas y su desarrollo.

A través del movimiento expresivo, la arteterapia, la psicología, el coaching y el teatro terapéutico encontrarás una nueva forma de conectar contigo y con el mundo que te rodea.

¿Por qué?

Después de estar años trabajando juntas formando parte de un proyecto enfocado a la gestión emocional con el teatro con jóvenes, teníamos la necesidad de seguir avanzando, uniendo nuestras energías y pasión por lo que hacemos. Esta vez ampliándolo a adultos y familias, creando nuestro propio sello.

¿Para qué?

Escena Vital se ha creado para que, a través de distintas técnicas y desde el cuidado construyamos espacios seguros, donde harás un viaje hacia dentro para conectar, conocerte y reconocerte. Descubriendo la relación contigo misma y con los demás, y esos “yoes” internos que tenemos ocultos y a los que podrás dar luz y voz, con amabilidad y, lo más importante, sin juicios.

En ese contacto aprenderás a gestionar tus emociones, a ponerle nombre y expresarlas, siempre desde técnicas teatrales donde te sentirás libre de ser tú misma y donde podrás fluir sin ninguna experiencia previa. Y desde esa apertura y confianza te irás abriendo poco a poco, encontrando tus propios recursos y aprendiendo a usarlos y crearlos para llenar tu “cajita  de herramientas” en la vida.

¿Qué puedes aprender en Escena Vital?

  • Identificar y nombrar las emociones para aprender a gestionarlas en el día a día y ante situaciones conocidas aprender nuevas respuestas.
  • Quitarle peso a lo que opinen o creas que piensan los demás de ti para que deje de afectarte tanto y, lo más importante, dejar de juzgarte o machacarte como lo haces. Esto te ayudará a conocerte más, sobre todo las partes o " yoes" internos que aún no conoces y trabajar esas partes de forma libre para aceptarte como eres.
  • Aumentará tu autoestima y la forma de hablarte (Diálogo interno)
  • Verás la importancia de vivir el presente y de estar en ti y no tanto en los demás.
  • Entenderás qué te da miedo o vergüenza y aprenderás a buscar soluciones a lo que te bloquea o paraliza. Para eso explorarás, para luego practicarlo en tu día a día, por qué te cuesta expresar lo que sientes, pedir, decir "No" o poner límites.
  • El teatro terapéutico es una forma de practicar lo que no te atreves en tu vida para cambiar aquello que desees mejorar. Por eso en Escena Vital ensayamos la vida

“Todos merecemos una ovación alguna vez en la vida. Tú también.

¿Cuántas veces has querido que las cosas pasen de otro modo? El teatro te permite rehacer las escenas y descubrir cómo te sientes con la experiencia y qué te pasa a tí cuando eres el guionista de tu propia historia.

Ensaya la vida,¡ ATRÉVETE!”

PROGRAMA

El curso consta de 3 actos: Prólogo, Nudo y Desenlace, de 3 meses cada uno (en total 9 meses, de Octubre a Junio). 

Será un sábado al mes de 10h a 14h, menos el 14 de diciembre, que será en domingo por problemas de fechas navideñas. En el mismo horario de 10h a 14h. 

Y en junio también el domingo 14 pero confirmaremos dependiendo  de cómo sea el cierre

 El lugar donde se hará en el Centro de Yoga Luna. Calle Aribau, 237, entlo 3ª. Barcelona.

El precio es de 80 euros cada mes de Octubre a Junio, ambos incluidos.

LAS FECHAS SON

25 de octubre 2025

     22 de noviembre 2025

                   14 de diciembre (domingo)2025

24   de enero 2026

21 de febrero 2026

21 de marzo 2026

11  de  abril 2026

9  de  mayo 2026

14 de junio 2026

 (domingo o a concretar, dependiendo de lo que se haga para el fin de curso)


ACTOS:

Prólogo: Octubre, noviembre y diciembre

Primer contacto con el teatro y el escenario a través de ejercicios escénicos; actividades de cohesión, conocer el grupo y reconocer tu papel en él; movimiento, voz, emociones y expresión corporal

Nudo: Enero, febrero y marzo

Descubrimiento de tus personajes internos, sus emociones, y cómo gestionarlas.

Creación de escenas con los nuevos personajes (como es, características físicas, psicológicas y emocionales) con vestuario y atrezzo.

Mostrar y  compartir los personajes en escenas de la vida cotidiana, ensayando distintas respuestas ante una misma situación (de forma que aprendas a moverte por tu vida desde distintos lugares psicológicos y emocionales).

Desenlace: Abril, mayo y junio

Profundización de todo lo aprendido con recursos y técnicas teatrales pedagógicas, abriendo una dimensión nueva que encuentra la fuente en lo más profundo de tu ser global (cuerpo, mente y emoción).

Algunas de las técnicas que usamos son improvisación, texto, clown, máscara neutra (máscara de la calma y del silencio), pintura creativa, movimiento expresivo, gestión emocional, polaridades, respiración consciente… y muchas otras que irás descubriendo en el camino.

Si estás interesado/a o deseas más información, no dudes en decírmelo para guardar tu plaza.

Fechas próximamente

Puedes dirigirte a 620-71-55-54 o al e-mail arguvi@hotmail.com

Puedes escuchar el Podcat de "La aventura de vivir" en Spotify

sobre cómo el teatro sana y nos ayuda a crecer

Escúchalo aquí