Bienvenidos a mi blog "Ven a Crecer", un lugar donde podrás ver, sentir y oír, todas mis actividades profesionales, experiencias, talleres, artículos, entrevistas, vídeos,viajes a ong y novedades. Un lugar de intercambio de ideas, emociones, vivencias y comentarios donde podrás crecer ya que juntos empezaremos un viaje hacia el interior. Bienvenidos a bordo!!!!
jueves, 3 de abril de 2014
LA MENTIRA
¿Quién no ha mentido alguna vez?
Seguro que todos nosotros, en alguna ocasión, hemos mentido. Pero tenemos que diferenciar de una "mentijirilla" o mentira piadosa a hacer de la mentira una forma de vida para subsistir.
Qué es la mentira?
Mentir es cambiar la realidad y nuestras habilidades para causar una impresión favorable en los demás, producto de la inseguridad y desconfianza de ser aceptados tal y como somos.
Mentir es un recurso fácil para huir del esfuerzo y de uno mismo, aunque corres el riesgo de que te descubran.
Aunque el mentiroso casi siempre tiene la habilidad de convencer al otro, incluso ante hechos constatados y obvios. Dependerá de nosotros el creerlo y así evitar el conflicto o ser valientes para desenmascararlo y darnos cuenta de la persona que tenemos delante.
Las personas sinceras y honestas no tenemos que vigilar la versión de lo que contamos porque es la "real", mientras que el mentiroso debe controlar lo que cuenta y su versión para que no lo pillen.
El hábito de mentir es un trastorno de la personalidad llamado "seudología fantástica", que es una compulsión a imaginar una historia o unos hechos para causar admiración en los demás o para conseguir unos fines determinados.
El querer impresionar se basa en la necesidad de parecer genial y valioso por medios tramposos. Refleja la necesidad que tenemos de que nos quieran, seguramente debido a una infancia donde hubo una carencia afectiva del padre o la madre.
Es ambicioso en querer destacar y hace lo que sea para conseguirlo, son de las personas que piensas que "el fin justifica los medios"
El mentiroso patológico no se conforma con ser una persona cualquiera y a menudo son personas brillantes que se creen sus propias mentiras porque no soportarían la realidad de ser descubiertos. Desea ser siempre una persona de primera magnitud, de esas que los demás admiran embelesados, ya que muchas veces se convierten en "encantadores de serpientes".
llevan un disfraz muy pegadito a la piel que jamás se quitan y tienen extremo cuidado en seguir pareciendo maravillosos ante su víctima. Si, he dicho víctima, ya que la mayoría de veces las personas que descubren sus mentiras reconocen que han sido utilizadas, engañadas y humilladas. Llegando incluso a creer que son ellas las enfermas porque ellos son tan "buenos" y "perfectos" que casi es imposible creerte lo que acabas de descubrir.
También mintiendo sobre lo que hacemos llevamos a cabo algo que proporciona un pequeño resto de placer que nos da una migaja de lo que nos gustaría.
La mentira se convierte en un delicioso plato para satisfacer necesidades que siendo sinceros no satisfaríamos, pero que a base de engaño tras engaño, fantasía tras fantasía nos hace sentir el sueño tan real que casi lo podemos creer.
El problema del mentiroso es que para mentir tanto y que no se note ha de hacer lo mismo que un actor que representa un personaje y quiere resultar creíble: esforzarse muchísimo, como si uno fuera esa persona inventada, que realmente uno se confunda y olvide de quien es realmente. Y al final el mentiroso se convierte en el personaje que representa y se lo cree.
Para que un mentiroso se cure debe reconocer su necesidad de brillar y de tener súbditos a sus pies y dedicarse con firmeza a mejorar como es él verdaderamente y aceptando que lo han descubierto.
Este proceso es muy difícil de conseguir ya que el mentiroso rara vez reconoce sus mentiras, que ha ido dejando cadáveres emocionales a su paso y que necesita la mentira para vivir y casi siempre culpabiliza a la persona que lo ha descubierto de enferma y elucubradora. Y es dificil desenmascararlos porque normalmente son muy reconocidos socialmente. Ellos ya se han encargado de adornarse de credibilidad.
El mentiroso patológico no vive completamente en la realidad, si no que lo hace en las mentiras que dice, las que son un remedio para su baja autoestima, sin ellas no sería nada, se hundiría. Toda su comunicación está estratégicamente formulada para obtener su objetivo.
Podemos estar al lado conviviendo con una persona así y al descubrirla (casi siempre el fallo no es suyo, lo tiene todo muy estudiado), parecernos imposible que sea verdad lo que hemos descubierto. Así que terapéuticamente hablando, si el río suena mira de buscar porque suena, no pares hasta saber la verdad aunque duela. ¿he estado viviendo con mi enemigo?.
A veces si, pero todo tu ser, tu dignidad y tu autoestima saldrán beneficiados cuando le quites la máscara y te alejes de él. Recuerda que siempre te echará la culpa a ti, que él nunca pide disculpas, ni reconocerá los hechos...Y por mucho que quieras a esa persona, se valiente, honesta y coherente para decidir con quién quieres relacionarte o vivir el resto de tu vida. ¿Con un disfraz, o con alguien auténtico?.
Como siempre, tú elijes!.
.
martes, 4 de febrero de 2014
NUEVO RELATO : EL FIN
Hace mucho tiempo que la palabra tóxica la oímos a diario, una relación tóxica, comidas tóxicas, amigos e incluso familia tóxica.
Tóxico significa perjudicial.
Y el relato de hoy habla de una relación tóxica de pareja.
¿Qué es?
Una relación tóxica es aquella en la que de una manera u otra, uno o los dos miembros de la pareja se dañan física, emocional o psíquicamente.
Cómo saber si estás en una relación tóxica:
- Te da miedo o preocupación expresarte libremente
- Si lo pudieras poner en una balanza, pasas más tiempo sintiendo ansiedad o tristeza que felicidad y paz.
- Desconfías de tu pareja.
- Tus estados de ánimo dependen de cómo esté tu relación
- Tienes momentos de intensa rabia o desesperación
- Eres abusado/a verbal, sexual o físicamente
- Sientes que das más de lo que recibes
Sería largo y tendido hablar del por qué, estando en una relación tóxica que nos daña y nos hunde, nos quedamos ahí, quejándonos pero sin hacer nada, aún sabiendo que no somos felices.
Prometo hablar en un capítulo extensamente sobre el tema, hoy lo que prima es el relato que me manda Miguel Ángel. Ha sabido poner fin y decir basta a una relación que lo tenía encarcelado en el dolor, la tristeza y la infelicidad. Lo ha titulado EL FIN.
Solo añadir que, a ningún nivel y bajo ninguna circunstancia, es sano quedarse enganchado a una relación tóxica. Si eres infeliz, pasa a la acción y aunque te cueste muchísimo, toma la decisión de salir de ella.
Lo ha acompañado con estas sabias palabras...
"Hola Ara, este es el texto que te comenté...A veces sólo con monosílabos...también podemos decir mucho. De todos es sabido que un simple "SI" o "NO" puede cambiarlo todo.
Este texto está compuesto por 400 de estas cortas, pero poderosas palabras...
Gracias Miguel por la confianza de mandarme esto, la valentía de escribirlo y sobre todo felicidades por decir "BASTA" a una relación que te partía el corazón.
EL FIN
Tras
de ti fui. Por ti di. Fui tu fan, te fui fiel.
Te
di mi luz, mi voz, mi ser, mi yo, y ya no, ya no más. Ya no doy más por vos,
¿no lo ves?
Ya
no más, es el fin. Sal de mí. He de huir, y sí, es ruin, lo sé. Qué mal hay.
Fui
pez de mar en tu red.
Fui
can sin pan.
Fui
tren sin riel.
Di o
no di pie, no lo sé, y sí, es mi cruz o tal vez no.
No
soy truhán, no es vil. Me voy.
Y
sí, sin ser juez, es de ley. Me voy.
Tic tac,
tic tac, ni a las dos ni a las tres, me
voy ya.
Ni
él, ni tú, ni tu clan, me voy, no me liéis más, que tres más tres son seis, no
me liéis.
Diez
por diez son cien, no me liéis.
Cien
por diez son mil, doy fe, no me liéis.
Id
con Dios, me voy.
Es
hoy, por fin. Sí, sí, hoy voy a ser yo.
No
es un guión sin ton ni son.
No
es ni un mal ni un buen plan. Es lo que es.
Ya
lo sé, a ti ni fu ni fa.
Ya
no más sed de tu miel.
No
más sed de tu piel, de tu tez, ya no.
Id
en paz, me voy.
Quién
fui por ti. Fui tu rey, fui tu as, fui tu sol.
¿Y
tú?, tú qué, pues ya ves, tú la hoz, yo la vid, me voy.
Que
sí, me voy, que sé si es sí o es no, y no es un don.
Do
re mi fa sol la si do, me voy.
Que
ya lo sé, que a ti, ni fu ni fa.
La
flor que tú das es gris, que cruel, yo te la di de lis.
Te
di la fe de un Dios, te di el grial.
¿Y
tú? Tú qué. Tú un bol, que cruel, tú un bol de sal, de cal, sin más.
Que
sí, me voy, que sé si es sí o es no, y no es un don.
Te
di mi ser, te di mi gen.
¿Y
tú? Tú qué. Tú, coz de buey, que cruel.
Do
re mi fa sol la si do, me voy.
Id,
id sin mí, que ya no más, que es el fin. (400)
Etiquetas:
abusos,
amor,
ansiedad,
basta decir no,
desconfianza,
dolor,
maltrato psicologico,
miedo,
pareja,
relaciones tóxicas,
separarse,
tristeza
viernes, 3 de enero de 2014
LAS ZONAS ERÓGENAS
LAS ZONAS ERÓGENAS
Este año que dejamos atrás, el 2013, ha sido duro para todos.
He tenido en la consulta más separaciones que nunca, he tenido que hacer de mediadora familiar muchas mas veces que en los 33 años que llevo trabajando. He tenido los casos más graves de depresión y más cánceres que en los últimos tres años.
Ha sido agotador pero más enriquecedor que nunca, porque sigo aprendiendo de y con mis pacientes, ya que cada caso, cada enfermedad, cada pareja es un mundo.
El estrés, las presiones psicológicas. las responsabilidades, las frustraciones, la impotencia, han hecho que las personas se desborden como nunca y muchas parejas hayan salido volando por los aires. Se escucha muy poco, se comprende muy poco, se gestiona muy poco, y se concede muy poco y muchos han tirado la toalla con una frase que oigo cada día "no puedo más".
Pero hoy voy a escribir sobre esas parejas que vienen a verme, no para tirar la toalla y que haga de mediadora en la separación, si no para aquellas que aún quieren luchar por su relación y que aún se aman, pero que las circunstancias y los problemas han hecho que la libido o el deseo se haya ido de vacaciones muy lejos sin su consentimiento.
Todas quieren volver a desearse como el primer día, y aunque los fuegos artificiales del principio ya se hayan apagado, desean volver a encontrarse de otra manera, desde otro lugar.
Por eso hoy, para empezar el año, voy a escribir sobre algo que todos hemos oído desde siempre pero, que en realidad, algunos saben muy poco: LAS ZONAS ERÓGENAS, esas zonas que nos proporcionan un placer infinito y que por distintos motivos tenemos muy olvidadas.
Las descubrimos juntos?
LAS ZONAS ERÓGENAS
Recuerdo que en mi adolescencia, cuando entre las chicas, hablábamos de sexo, tenía una amiga "sabelotodo" que nos advertía sobre nuestros puntos flacos diciéndonos:
"Aunque te resistas, si te toca aquí o allá, perderás la cabeza y no podrás controlarte...hará contigo lo que quiera".
A mi personalmente, como he sido muy curiosa, esa frase me fascinaba, ¿dónde y qué cosa podría tocarme un chico para perder la cabeza?. Yo...quería perderla, porque quería saber que era eso exactamente.
Al crecer descubrí, que esos "puntos", las zonas erógenas, eran la clave del deseo y de una relación sexual satisfactoria.
Así que es importante descubrir nuestras zonas erógenas y las de nuestra pareja para que nuestras relaciones sexuales sean fuente de placer y felicidad.
¿DEBEMOS CONOCER NUESTRO CUERPO?
Si, debemos conocerlo a la perfección, hasta el más mínimo detalle. Solo así aprenderemos a amarlo y usarlo, superando la vergüenza,el miedo e incluso la culpa que a algunas personas les han inculcado en la infancia.
Y porque así, podremos ayudar y enseñar también a nuestra pareja cómo es nuestro cuerpo y qué parte de él nos proporciona más placer.
¿QUÉ OBJETIVO TIENEN LAS ZONAS ERÓGENAS?
Como he dicho antes son la clave del deseo y de una relación sexual satisfactoria. Sirven para darnos exclusivamente placer y felicidad en el juego erótico. Podemos llegar incluso al orgasmo a través de las manipulaciones de las zonas erógenas (que no tienen que ser únicamente las zonas genitales), sin necesidad de llegar al coito.
¿HOMBRES Y MUJERES TENEMOS LAS MISMAS ZONAS ERÓGENAS?
En principio, tanto el hombre como la mujer, tenemos las mismas zonas erógenas. No son otras que TODO EL CUERPO. (Se acabó el pensar que son solo los genitales y los pechos). Lo que varía es la actitud.
Las mujeres, por ejemplo, somos más sensuales y gozamos más del juego erótico. Preferimos incluso, que se olviden un rato de nuestro clítoris y que nos estimulen otras zonas que hacen que nos excitemos más.
¿CUALES SON LAS ZONAS ERÓGENAS DE LA MUJER?
Ya he dicho antes que todo nuestro cuerpo puede ser una zona erógena, pero cada mujer es diferente, por eso es importante que sepamos cuales son nuestros puntos placenteros y "especiales" y que investiguemos para descubrirlos. Lo que a una le puede excitar mucho, a otra le puede dejar fría. En general hay zonas más intensas que otras. Luego hablaré de ello.
¿EL HOMBRE POR DONDE DEBE EMPEZAR A ACARICIAR EN EL PRELUDIO SEXUAL?
A las mujeres, en general, hay de todo, no les gusta que los hombres vayan al grano. Yo tengo muchas quejas en consulta sobre esto. Directo a meterla, NO.
Generalizando, es mejor empezar, precisamente, por las zonas más alejadas de los genitales.
El cuello y las caras internas de las manos (ah sorpresa!), son las preferidas de muchas mujeres. También las orejas o el lóbulo. La mayoría de nosotras nos ponemos perfume en esa zona (ya lo hacían nuestras abuelas), una manera consciente o inconsciente de indicarles a los caballeros nuestras preferencias táctiles.
Los labios y la lengua, imprescindibles.
¿Y que me decís de las caricias en la espalda?
Más sensibles aún y muchos hombres no piensan en ello, son la cara interna de los brazos y de los muslos, el vientre, las nalgas y esos grandes olvidados, los pies: los dedos, el tobillo, son realmente un descubrimiento super excitante para muchas mujeres.
¿Y LAS ZONAS ERÓGENAS DEL HOMBRE?
Muchos hombres están convencidos de que sus únicas zonas erógenas son sus órganos genitales. Es falso, aunque aseguren que no notan nada en otro sitio. Todas las zonas que acabo de describir en la mujer son sensibles también en el hombre.
Pero los hombres son mas "voyeurs" que las mujeres y los estimula muchísimo vernos excitadas. No nos olvidemos jamás, que los sentidos, la vista, el olfato, el tacto, son también zonas erógenas que nos ponen a mil.
¿LA MUJER POR DONDE DEBE EMPEZAR A ACARICIAR?
A la mayoría de los hombres les gusta que les acaricien lo antes posible en pene y los testículos porque lo encuentran muy estimulante.
Pero también deberíamos empezar a acariciar zonas alejadas de la parte genital para que el deseo vaya en aumento.
No olvidemos que cada parte de nuestro cuerpo está hecha para ser acariciada y besada de mil formas diferentes.
A cada uno de nosotros nos toca decidir que es lo que más nos gusta y que es lo que más nos molesta, para comunicárselo a nuestra pareja.
VAYAMOS A LA ANATOMÍA: LA VULVA
La Vulva, los genitales externos, es nuestra zona de mayor sensibilidad sexual. Está formada por los labios mayores, menores, y la vagina, que es una hendidura de unos 8 cms aproximadamente. En su parte anterior se prolonga en lo que llaman Monte de Venus, cubierto de vello.
Los labios interiores se unen en la parte anterior formando un capuchón que recubre un órgano muy peculiar, el clítoris, (si, eso que decimos a veces cuando nos van a hacer la foto).
EL FAMOSO CLÍTORIS
He aquí la demostración más obvia de que la naturaleza nos permitió a las mujeres tener placer sexual, ya que el clítoris no tiene otra función más que la de producir placer. Solo sirve para esto y para esto lo tenemos.
¿Habéis observado detenidamente el vuestro?. Toda mujer debería localizarlo y contemplarlo.
Su tamaño varía de una mujer a otra y para nada afecta a la sensibilidad que sea más o menos pequeño.
MAYOR TAMAÑO DEL PENE, MAYOR PLACER?
Este es un mito sexual muy conocido. Pues no, para nada!.
Vamos a desmontar ese mito. Fíjate si estamos bien hechas!.
La vagina en lugar de ser un tubo es una hendidura que se adapta automáticamente al pene. Los hombres tenéis que saber (tan preocupados que estáis con el tamaño de vuestro pene), que a nuestra vagina de la igual el tamaño y estará igual de contenta con uno que con otro, ella se adapta lo justo, como un guante a una mano.
El grosor del pene tampoco importa, la vagina se dilata todo lo necesario, ¡hasta para que pase la cabeza de un bebé! (gracias a una hormona llamada oxitocina).
Lo único necesario es una buena excitación que es la que provoca esa dilatación espontánea.
Lo importante no es el tamaño o el grosor del pene, es lo que se hace con él...
SIGUEN LOS HOMBRES PREOCUPADOS POR EL TAMAÑO DEL PENE?
Así como a algunas mujeres les preocupa el tamaño de sus senos, la preocupación de los hombres sigue siendo el tamaño de su pene (algunos no, lo se).
El miembro masculino, símbolo de virilidad, es su órgano sexual por excelencia y motivo de grandes ansiedades y angustias.
En estado de reposo varía mucho su tamaño y con el frío aún se hace más pequeño, pero prácticamente todos, grandes o pequeños, al ponerse erectos miden entre 13 y 16 cms. (dato orientativo).
Los hay mayores y menores, y no depende ni de la estatura, ni del peso, ni del tamaño de las manos, ni de las hazañas sexuales de su propietario.
Todos funcionan igual de bien y producen el mismo placer.
LOS SENOS, ZONA PRIVILEGIADA
Ya sabéis que hay mujeres que no soportan que les toquen los pechos, lo cual no es ninguna anormalidad, sus parejas deben limitarse a no insistir y descubrir otras zonas placenteras.
Otras en cambio, los senos, los pezones y las aureolas les producen una altisima respuesta erótica.
Lo mismo ocurre con los hombres.
El seno en la mujer, en general, necesita caricias suaves y delicadas ya que es una zona muy sensible.
Una buena excitación de los pechos puede llevar a algunas mujeres a tener auténticos orgasmos.
Ay y esos pies, que tanto nos aguantan y a los que tenemos tan olvidados!
Están llenos de terminaciones nerviosas que proporcionan sensaciones muy placenteras
EL ANO
De gran sensibilidad, tanto en el hombre como en la mujer.
La excitación del ano viene desde detrás del escroto por el periné y acabando en el mismo esfinter, donde se acumulan las terminaciones nerviosas que producen la excitación que se pretende.
El orgasmo en esa zona es profundo e intenso, aunque todavía, en nuestros días, se vive en algunas parejas como zona "tabú", sobre todo en algunos hombres por los fantasmas que suele despertar.
Es una zona del cuerpo como otra cualquiera!. No lo olvides.
Hasta aquí el capitulo de hoy.
Me queda hablar del famoso punto "G", y la próstata que es el punto "g" masculino, pero a ese tema le dedicaré un capitulo entero porque vale la pena.
Recordemos lo más importante, todo nuestro cuerpo puede ser una zona erógena si nos atrevemos a investigar y a ir más allá de nuestros prejuicios y creencias.
El sexo es sano y una sexualidad madura y abierta, es siempre cosa de dos. Hablemos con nuestra pareja de lo que nos gusta, de lo que no nos gusta, de nuestras fantasías, de nuestros miedos. Y atrevámonos a romper esa rutina que nos lleva a la apatía sexual y al temido IDS (Inhibición del deseo sexual). Que es cuando nuestro deseo se va a la Patagonía y nuestra pareja se siente fatal porque pasamos de ella a nivel sexual.
Cuidado!. A veces deja de haber deseo porque ya no vemos a esa persona como pareja, porque nuestra relación se ha convertido en amigos o hermanos que viven bajo el mismo techo. Es el momento, entonces, de revisar seriamente que está pasando en nuestra relación y tomar decisiones, para arreglarlo, o para decir adiós.
No solo del sexo se nutre la relación de pareja, la sexualidad es una pata más de la silla, tiene que haber una buena comunicación a todos los niveles, amor (no solo compañerismo y cariño, eso ya lo tenemos con los amigos) y respeto.
Cuando el desamor ya ha minado y se ha comido todas las patas de la silla, el asiento donde nos sentamos se cae y debemos ser maduros para ser sinceros el uno con el otro.
Y luego pasar a la acción...no hay nada peor que vivir con un hermano, cuando en realidad es tu pareja.
Pongámonos en marcha y descubramos la infinidad de placer que nos puede dar nuestro cuerpo.
FELIZ 2014, LLENO DE AMOR Y NUEVOS DESCUBRIMIENTOS!
Etiquetas:
caderas,
clítoris,
cuello. pecho,
espalda,
glande,
labios mayores,
labios menones,
mitos sexuales,
orejas,
pene,
piel,
piernas,
pies,
punto "G" vagina,
vulva,
zonas erogenas
viernes, 13 de diciembre de 2013
RELATO: LA SOMBRA DEL SOL
Pequeño epicentro de un mar de soledad, sin saberse
comprendida de las muchas carencias emocionales acumuladas a lo largo de tanto
tiempo, tantos años, toda su vida. Ávida de conocer sentimientos nunca antes
encontrados pero necesarios para hallar la “felicidad femenina” que la
embarcaría hacia su máxima plenitud.
Apesadumbrada por la opresión que sentía en el pecho al
rememorar lo vivido, sin poder evitar el bolo de amargo sabor que la corroía
desde la garganta. Era una sensación demasiado familiar que se tornaba en
dolor. La ansiedad y el desconcierto que experimentaba ante la misma invadían
sus pensamientos, como si de un veneno emocional se tratase, haciéndola más
vulnerable aún ante nuevas vivencias, aunque éstas fueran positivas, boicoteando
así cualquier posibilidad de libertad.
Debía despertar, levantarse, mirarse al espejo,
reconocerse, aceptarse, no sentirse indiferente, confiar en sí misma, aprender
a gustarse e incluso elogiarse. No sería fácil, aunque sí necesario, salir del caparazón
que la recubría. Era pues determinante exfoliar esa piel que la habitaba,
nutrida por tanto desamor, indiferencia y menosprecio, recibidos y depositados
a modo de estratos sedimentados sobre la misma.
Reconstruiría un “yo” desconocido que con toda probabilidad
no existía, el “yo” mujer que indudablemente podía suscitar sentimientos dulces,
una mujer que al saberse libre no haría sino dejarse llevar por su renovada y,
hasta ahora, encubierta consciencia que desde ese momento erigiría su vida, sin
permitir que nuevos agentes contaminantes inocularan su mente.
Caminaría con decisión el trecho restante con pequeños pero
firmes pasos, aceptando la posibilidad de equivocarse al escoger la dirección del
camino y asumiendo cada error, así como su propia responsabilidad del mismo,
para crecer y desarrollarse personalmente hasta llegar a ser la mejor versión
de sí misma.
Sólo entonces se sentiría plena y dichosa. Sólo entonces
podría amar y ser amada. Sólo entonces podría entregarse al calor de otro
cuerpo. Sólo entonces se sabría especial para otro corazón, preparada para
rendirse a sus sentimientos libre e incondicionalmente, aceptando sin remilgos
los mimos y alabanzas que le profesaran porque ya no se cuestionaría el hecho
de merecerlos o no; ahora sí confiaría en la veracidad y sinceridad de tales
dedicatorias que, natural y paulatinamente, incorporaría a su ya ”curado”
auto concepto.
Únicamente siendo consciente de lo que podía dar, aceptaría
todo aquello que debía recibir. Mas no
sería fácil admitir afecto y devoción sin albergar la más mínima duda de
franqueza de los mismos, al menos hasta haber cicatrizado cada una de sus
heridas, lo cual sería un proceso arduo y lento para el que precisaría de un
apoyo emocional e incondicional de inmensurable valor. Así, cada vez que
flaqueara en el intento de superar lo acontecido, contaría con la solidez de
una personalidad que, altruistamente, estaría ahí para apuntalar su mermada resistencia.
Cuan necesario era desterrar todas aquellas innumerables y
amargas vivencias al lugar más recóndito e insignificante de su memoria, porque
no merecían más protagonismo del ya recibido y, no sería hasta entonces cuando se descubriría, conocería su interior,
apreciaría una mujer rica en serenidad, amantísima de esas pequeñas atenciones
cotidianas que enaltecen el alma humana y no menos generosa en su corazón.
Finalmente, alcanzaría la paz interior que tanto precisaba,
la misma que alimentaría su mente y, desde ese preciso momento, vestiría una
sonrisa alegre que ya no recordaba y que hallaría en la profundidad de su
persona..
Ahora, aunque anhelaba a aquella joven humilde,
extrovertida y defensora de causas justas, se alegraba de conocer a la mujer tímida
y valiente que resurgió tras disiparse la sombra del sol.
La Crisálida.
lunes, 2 de diciembre de 2013
RELATO: SIGO SENTADA ESPERANDO EN LA MECEDORA
¿Cuanto tiempo puede estar una persona esperando sentada en la mecedora a que vuelva su amor?.
Gema lleva mucho tiempo, y aunque ha hecho el duelo, ese hilo que le une a él, le hace seguir sentada dejándose mecer por esos recuerdos que la tienen anclada al pasado.
Yo le he dicho muchas veces que se baje, que mientras esté sentada esperando, se pierde un presente lleno de oportunidades, una nueva vida que vivir, unos nuevos sueños que crear.
Pero su esperanza es tan dulce que la alimenta, hace que idealice, incluso, a su ser amado o hasta la relación.
¿No no nos pasa eso a muchos de nosotros?.
Nos quedamos enganchados a un pasado que ya no existe, a una persona que ya no está, a un trabajo que se esfumó, a tantas cosas...Somos humanos y siempre nos gustaría moldear la realidad a nuestra manera, como si fuera una figurita de arcilla y retocarla hasta que estuviera a nuestro gusto.
Por desgracia, no es así. La vida muy a menudo nos sorprende y nos vapulea sin miramientos.
Gema siente un amor inmenso y tiene mucho que dar. Ha decidido seguir un tiempo más sentada en esa mecedora tejiendo con ese hilo los recuerdos maravillosos que siguen estando en su corazón dolorido.
Todos deberíamos dejar ir, único remedio para seguir adelante y empezar de nuevo desde cero.
Pero nadie nos ha enseñado, nadie nos ha dicho como se hace esa ecuación, como se puede dejar de amar sin sufrir.
Eso, amigos míos, no existe.
Los duelos, duelen. Y solo podemos dejar ir, cuando queremos hacerlo y estamos preparados para ello.
Gracias Gema por plasmar en un papel tu sentir. Es precioso lo que has escrito. Solo te deseo que algún día te bajes de esa mecedora para subirte a lomos de un caballo con alas para que galopes por la vida, libre por fin.
O eso, o que tu amado vuelva para sentarse contigo y tejer vuestra vida al unísono.
SIGO SENTADA ESPERANDO EN LA MECEDORA
Hola Araceli.
Te escribo desde la mecedora...
Como te reíste el día que te dije, es como si estuviera sentada en una mecedora y me veo con 80 años todavía sentada esperando y haciendo calceta con un hilo que nunca se acaba...
Cuando creo en algo, lo creo, y ya me pueden decir lo que sea que yo lo creo...Cuantas veces te he dicho "mira que es cabezota", y automáticamente he pensado "y yooo", jajaja. Sabes que aunque esté triste, siempre sonrío.
Me cuesta expresar lo que siento, más allá del "estoy bien" o del "estoy mal". Si es tristeza, no quiero dar pena, si siento alegría, ojo!, porque la caída duele. Así que no se si seré capaz de expresar lo que significa esa mecedora para mi, pero lo que si se es que es un sentimiento muy fuerte al que no se poner nombre.
Un día entró en mi vida una persona, a excepción de mi madre y mis hijos, a la que más he querido, quiero, he sentido y siento...y estoy convencida...
Perdí a mi madre hace 5 años, era la persona más buena que jamás he conocido, tampoco expresaba mucho, pero tenía un corazón inmenso. Sufrió un cáncer durante 5 años, con mucho dolor, siempre en silencio. No hay día que no piense en ella.
Cuando se fue, dejé la esperanza, probablemente, otra mecedora.
Un día llamaron al timbre de mi casa y que poco me imaginaba yo que ese momento fuera a ser tan importante en mi vida, porque lo fue. Él entraba para quedarse.
Al cabo de unos meses empezaba la relación más bonita que he vivido. Estoy segura de que ahora mismo pienso en ella y todavía se me iluminan los ojos.
Después de un tiempo empezaron las idas y venidas, discusiones que nos llevaban a decir y hacer cosas que no sentíamos. Dejarnos ir, aunque eso todavía no se sido capaz de hacerlo después de tanto tiempo. Por eso sigo en la mecedora.
Hace un año, parecía que era la despedida definitiva, pero un buen día me di cuenta que yo seguía sentada esperando, porque seguía creyendo en ello, desde la distancia y el silencio, pero ahí seguía bien sentadita. Todavía tenía esperanza, intentaba divertirme y lo conseguía, pero con mi mecedora siempre a mi lado.
Me venían los buenos recuerdos, me sentaba en la mecedora y no hacía mas que alimentarlos con sentimientos del pasado y sin pensar en lo que tenía en ese momento, que era nada.
Pero el hilo siempre estaba, así que aunque a veces era capaz de bajar, mi hilo para seguir cosiendo ahí se quedaba, en la mecedora, esperando a que me sentara de nuevo.
La mecedora no es más que una esperanza, y mientras esa esperanza sigue lo único que hago es sacarle brillo para que sea bonita.
A veces he pensado que la tenía que tirar, pero el dolor que me provoca es tan grande que no quiero hacerlo. Depende de mi, lo se. Seré yo quien la tire, o no, por más que me digan tengo que ser yo.
Hasta ahora he conseguido bajarme en algún momento, pero solo bajarme, o mejor dicho tan solo poner un pie en el suelo.
A veces pienso como puedo tirarla sin que me duela, eso es imposible. Mientras hay sentimiento, no hay ruptura sin dolor.
¿Qué es la mecedora para mi?. Un sin fin de buenos recuerdos y esperanzas, y donde no hago más que ver e interpretar señales que me ayudan a quedarme más tiempo en ella.
Creo en ello y por eso sigo en mi mecedora sentadita, quizá algún día escriba sobre cómo me desprendí de ella. En este momento solo puedo escribir desde ella.
Como escribí un día, estoy convencida de que aunque, inevitablemente, vendrán momentos complicados, tenemos la capacidad no solo de superarlos, si no que también para que nos fortalezcan. Estaba convencida de que no sería fácil, porque no lo es, pero pienso que vale la pena. Así que sigo en la mecedora pensando en la ilusión de poder estar felices juntos de nuevo.
Es bonito querer, me parece tan fuerte y bonito lo que siento sentada en la mecedora que no la puedo dejar. Solo en tu consulta a veces me bajo un momentito, pero pasan unos en los que lo único que hago es olvidarla, para luego sentarme otra vez...
Me gustaría ser capaz de expresarle lo que de verdad siento. Porque es bonito sentir, lo que sea, alegría, cariño, tristeza...pero tengo que aprender a saber compartir con la persona que quiero.
Besos muy fuertes!!!!
Gema
viernes, 29 de noviembre de 2013
RELATO: VOY A CAMINAR YO SOLA
Me acaba de llegar este texto lleno de honestidad y belleza. Un corazón que ama, pero que está aprendiendo a amarse más a si mismo.
Me quedo en tus palabras,Mari, que me han enternecido porque te conozco desde que eras una niña y ahora te descubro grande, has crecido, por dentro y por fuera y me quito el sombrero ante la gran persona y mujer que eres.
Ya hace mucho que caminas sola sin que nadie te empuje, solo tienes que seguir así hasta que encuentras un hombre que te merezca.
Gracias, mil veces gracias por ser tan valiente de compartir algo que te sale directo del corazón y se transmite a través de tus dedos.
VOY A CAMINAR YO SOLA
Quien iba a decir que merecerías un ápice de mi tristeza. Que mis ojos se almendrarían ante tu ausencia.
No dudaba de tu recuerdo abarcando mi mente. Pero todo lo demás...Lo curioso es que quizás no es por ti, si no por mi. Yo y las ilusiones forjadas a tu persona, a las cuales seguro que no rindes homenaje ni por asomo.
Es decepcionante para mi el ser consciente de la necesidad de amor y atenciones. Y difícil, muy difícil la dependencia que crea cada mañana un "buenos días...qué tal?"
Por suerte he encontrado algo de gratificante en todo esto. Tengo valores. Y me quiero, aunque sea un poquito muy pequeño y escondido, aunque en ocasiones me doy cuenta del auto engaño.
Y se que esto no es lo que quiero de corazón.
Cuanto mas centro mi alegría en tus visitas, más vacía me siento si no vienes. Cuanto más río a tu lado, más me enojo en presencia de los demás.
Cuanto más me sujetas más miedo tengo de caer. Y esto, no puede ser amor.
Y si habláramos de amistad, también me superarían relaciones así.
Y si me paro, realmente me doy cuenta, que no te puedo juzgar. Ni tu vida tampoco. Pero juzgándome a mi descubro que quiero sentirme alegre ante la presencia de cualquier persona. Que quiero sentirme completa estando sola, que quiero sentirme capaz de hacer cualquier cosa. Por eso aprendí a usar un taladro.
Y por eso aprenderé a caminar en la vida sin que nadie empuje mi silla de ruedas.
Mari Fernandez
lunes, 18 de noviembre de 2013
RELATOS: NO HAY QUE RENUNCIAR A LO QUE TU CORAZÓN TE DICE
NO HAY QUE RENUNCIAR A LO QUE TU CORAZÓN TE DICE
Me acaba de llegar este nuevo relato. Es una carta de una mujer a su pareja.
Bella, profunda...ojalá se la de, para que ese sentir pueda ser compartido y que no solo se quede en una hoja escrita donde ella ha plasmado sus necesidades sin que le lleguen a él, al corazón.
Te invito, amiga, a que se la entregues y que luego habléis largamente para poder volver a encontraros.
Un beso y gracias por compartir.
Seguimos creciendo juntos
ARA
Buenos días Araceli,
Me ha gustado mucho el relato de Pedro, me ha emocionado mucho y quiero compartir mi relato de forma anónima. Es una carta que he escrito a mi pareja para expresarle como me siento y como me gustaría sentirme.
Ahí va.
Me gustaría poder expresar como me siento, mostrar mis emociones y de esta manera conseguir comunicación y proximidad.
Me siento triste, porque la experiencia me hace renunciar a cosas que son indispensables en la vida. He aceptado, por lo que la vida me ha enseñado, que las cosas no son siempre como uno quiere o como le gustaría. Pero mi interior me habla y me dice que no debo renunciar, me dice que tengo que seguir mi camino hasta conseguirlo. ¡Y sé que lo conseguiré!
Me encantaría poder disfrutar de la vida en pareja, disfrutando de la compañía, de la sexualidad, sentirme comprendida ,expresando todo lo que llevo dentro de mí, cariño, amor, ternura, toda esa fuerza interior que te hace sentir que estas viva y que te hace vibrar . Sentir el deseo de compartir todo lo que soy, con respeto, sencillez, alegría, tranquilidad, facilidad y libertad. Ya que siento que lo mejor que hay en la vida es poder disfrutar del amor, que te llena de energía y de vida.
Me entristece ver que el tiempo pasa y no fluye, que se hace difícil encontrar el momento, que es un esfuerzo. Que siempre hay un muro, que te hace ir hacia atrás o bien ignorar lo que sucede.
Quiero sentir que avanzo hacia mi objetivo, que subo peldaños y que la meta esta próxima y sobretodo disfrutarla. Me doy cuenta que la vida pasa y quiero disfrutar de ella y cuando me toque dejar el tren de la vida, no pensar que podía haber hecho y no hice.
Me encantaría poder encontrar en el día, un momento que fuese único para nosotros, donde como mínimo compartir una caricia, un tiempo en el que solo fuese nuestro, sin estar pendiente de nada ,solo nuestro. Desear que ese momento llegue, disfrutar de ese momento, con una mirada, una caricia, un abrazo, con bienestar mutuo y que este momento nos lleve a muchísimos más momentos.
No quiero renunciar, a lo que la vida me ha brindado, una persona brillante que está pendiente de mi, que se preocupa por mí, que se que me quiere y con la que he conseguido el mejor regalo de mi vida mis hijos. Quiero sentir que no es difícil estar próxima a ella, quiero ayudarla y entenderla, saber lo que piensa y siente, sentir que desea estar conmigo, que le encanta y disfruta de mi compañía, que se siente a gusto a mi lado, que no está pendiente del tiempo a mi lado.
Me encantaría que se mostrara tal como es, con tranquilidad y sin miedo, sin complacer, disfrutando cada momento.
Etiquetas:
amor,
busqueda,
comunicación de pareja,
crecer,
desencanto,
hablar claro,
necesidades,
objetivos,
renuncia,
sueños,
una carta para ti,
valentia
Suscribirse a:
Entradas (Atom)










